La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha publicado un proyecto de orden para conceder ayudas destinadas a la paralización definitiva de la actividad de barcos de pesca de chirla (Chamalea gallina) en el caladero del Golfo de Cádiz. El instrumento elegido es el desguace de los buques, condición imprescindible para acceder a las ayudas, y la medida va dirigida a embarcaciones con una antigüedad mínima de diez años.
La justificación de la medida se sustenta en el deterioro del estado del recurso. Según el proyecto de orden, las medidas de gestión sostenible aplicadas hasta la fecha «no han evitado que se hayan producido varios episodios de disminución de la especie en el caladero, llegando a valores cercanos a la biomasa límite en las últimas campañas». La Consejería concluye que «es necesario reducir la capacidad a través de un plan de acción de paralización definitiva mediante el desguace de buques a fin de facilitar el ajuste de la capacidad de pesca a las posibilidades reales del stock».
Las ayudas irán destinadas a personas o entidades propietarias de buques activos que hayan ejercido una actividad pesquera de al menos 90 días al año en el mar durante los dos años anteriores a la solicitud. La orden contempla que este requisito pueda reducirse en función del número de días en que todas las zonas de producción para la especie hayan estado cerradas por medidas sanitarias, dado que la pesquería de la chirla no se articula por años civiles sino por campañas que transcurren del 1 de julio al 30 de abril.
El requisito de antigüedad mínima de diez años para el buque pretende evitar el abandono de las embarcaciones más modernas de la flota, lo que provocaría un envejecimiento del conjunto con consecuencias sobre la seguridad y la eficiencia de las unidades que continuaran operando.




