El Consejo General de los Colegios de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros (CGAA) ha remitido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) un informe técnico que analiza las principales deficiencias detectadas en el funcionamiento del sistema informático CATCH/TRACES. El documento plantea diversas propuestas de carácter operativo orientadas a mejorar la gestión actual y a reducir el impacto económico y administrativo que este procedimiento europeo está teniendo sobre las empresas y los profesionales que intervienen en la importación de productos pesqueros en los puertos españoles.
Esta iniciativa sectorial da continuidad al trabajo que el Consejo General ha desarrollado desde la entrada en vigor obligatoria de esta herramienta de control de la Unión Europea el pasado 10 de enero. Tras las reuniones mantenidas durante los últimos meses con responsables del MAPA, y después de haber obtenido algunas modificaciones parciales en la simplificación de determinados procedimientos de control, el CGAA ha considerado necesario incorporar nuevas medidas que permitan resolver problemas estructurales que continúan afectando a la actividad diaria de los operadores económicos.
El informe remitido a los responsables del Ministerio de Agricultura ha puesto de manifiesto que persisten importantes dificultades de índole técnica y operativa en el día a día. Entre las incidencias documentadas se encuentran la lentitud de la plataforma digital, los bloqueos intermitentes del sistema, la obligación de introducir de forma repetitiva información que ya se encuentra disponible en otras bases de datos internacionales, la escasa integración real de los países exportadores en la herramienta y la falta de mecanismos ágiles para corregir errores materiales o subsanar incidencias leves. A estas deficiencias técnicas se suman importantes diferencias en los plazos de validación de los certificados de captura entre los distintos Estados miembros de la Unión Europea.
Según recoge el documento analítico del CGAA, mientras en determinados países de la Unión Europea las validaciones de los documentos suelen completarse en un plazo de uno o dos días, en algunos casos registrados en los puntos de control aduanero de España los plazos se han prolongado durante varias semanas. Esta asimetría temporal genera costes adicionales significativos para las empresas importadoras, dificulta la planificación logística de las terminales y puede provocar desvíos de tráficos de mercancía perecedera hacia otros puertos del norte de Europa que operan con procedimientos de inspección más ágiles.



