La Federación de Cofradías de Pescadores de Cádiz (FECOPESCA) y la Cofradía de Pescadores de Barbate han expresado su malestar tras la reciente visita de una representación de la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación del Congreso de los Diputados a Barbate, al considerar que la agenda institucional no incluyó un espacio de interlocución directa con los profesionales de la flota artesanal de la provincia.
La visita parlamentaria, celebrada el pasado viernes, respondió a una solicitud de la Organización de Productores Pesqueros OPP51 y de la empresa Gadira, y se centró en el funcionamiento y el impacto económico del sector del atún rojo de almadraba. Según informó la propia Comisión, los diputados recorrieron las instalaciones de una almadraba y conocieron el proceso de pesca, transformación y comercialización del atún rojo. Sin embargo, desde FECOPESCA y la Cofradía de Barbate consideran que esa agenda ofreció una visión parcial de la realidad pesquera gaditana al dejar fuera a la flota artesanal, que atraviesa uno de sus momentos más críticos.
El secretario de FECOPESCA, Nicolás Fernández, ha señalado que «el sector pesquero de la provincia de Cádiz se siente contrariado por la falta de interés mostrada durante esta visita». Fernández ha advertido de que «se trasladará a Madrid una visión incompleta de la situación real que atraviesa la flota artesanal de Cádiz, ya que ninguno de sus representantes ha mantenido contacto directo con el sector que está sufriendo las consecuencias de múltiples factores que están comprometiendo seriamente su actividad y su futuro».
Por su parte, José Manuel Dávila, representante de la Cofradía de Pescadores de Barbate, ha lamentado que los parlamentarios visitaran el municipio «y no hicieran por conocer de cerca el gran problema por el que pasa la flota artesanal de nuestra zona». Dávila ha enumerado entre las dificultades la imposibilidad de faenar con normalidad por la proliferación del alga asiática invasora, la escasez de especies, la masificación del atún rojo en las aguas del Estrecho y una caída de las ventas que cifra en hasta un 90%.


