El presidente y consejero delegado de ZIM Integrated Shipping Services, Eli Glickman, ha anunciado su dimisión tras nueve años al frente de la naviera israelí. La decisión se produce en un momento clave para la compañía, inmersa en un proceso de fusión con la alemana Hapag-Lloyd que reconfiguraría el mapa del transporte marítimo de contenedores. Glickman ha trasladado su salida al Consejo de Administración aludiendo a una falta de alineamiento con la dirección futura que la empresa ha decidido emprender.
«En los últimos meses, el Consejo ha promovido un proceso de fusión con Hapag-Lloyd. Aunque respeto esta dirección, tras una cuidadosa reflexión he concluido que no puedo continuar como consejero delegado. El liderazgo, para mí, no es un título, es un compromiso que debe estar alineado con el camino a seguir», ha señalado Glickman en un comunicado. El directivo ha añadido que «con el proceso de transición ya en marcha, creo que este es el momento adecuado para dar un paso adelante».
Glickman ha hecho balance de su gestión al frente de la naviera al afirmar que «durante estos años, ZIM logró un giro extraordinario, alcanzando resultados que, en ocasiones, fueron inéditos para la compañía y devolviendo el orgullo al nombre de ZIM en nuestro sector». El consejero delegado saliente permanecerá en el cargo durante los próximos seis meses para garantizar una transición ordenada.
La salida del máximo responsable de ZIM coincide con un momento de transformación en la naviera israelí, que busca su encaje en un sector del transporte marítimo de contenedores cada vez más orientado hacia la concentración empresarial. La compañía alemana Hapag-Lloyd ha acordado la adquisición del 100% de las acciones de ZIM a un precio de 35 dólares por título, lo que supone una valoración total de 4.200 millones de dólares en capital.



