El Puerto de Ceuta ha acogido durante los días 16 y 17 de marzo la escala del buque cablero Pierre de Fermat, operado por la compañía Orange Marine, que ha desarrollado operaciones de carga de cable de fibra óptica previamente almacenado en instalaciones portuarias y trabajos de mantenimiento de cable submarino. La presencia de este buque especializado en el recinto portuario ceutí constituye un ejemplo de los tráficos no convencionales que la Autoridad Portuaria de Ceuta está incorporando a su actividad como parte de una estrategia de diversificación orientada a ampliar la base operativa del puerto más allá de sus funciones tradicionales.
El Pierre de Fermat es uno de los buques cableros de referencia en el sector de las telecomunicaciones submarinas. Su escala en Ceuta se enmarca en las operaciones de tendido y mantenimiento de las redes de cable de fibra óptica que discurren por el Estrecho de Gibraltar, una zona de elevada densidad de infraestructuras de conectividad internacional que canaliza parte del tráfico de datos entre Europa y África. La capacidad del puerto ceutí para gestionar este tipo de servicios técnicos asociados a infraestructuras críticas de telecomunicaciones añade una línea de actividad que complementa las operativas tradicionales de la infraestructura.
El Puerto de Ceuta ha estado vinculado históricamente a la Operación Paso del Estrecho (OPE) y al suministro de combustible a buques, dos actividades que han configurado el grueso de su tráfico durante décadas. Sin embargo, la Autoridad Portuaria ha venido trabajando en los últimos años en la ampliación de su cartera de servicios hacia sectores de mayor valor añadido, adaptando sus instalaciones y su oferta a las nuevas demandas del mercado y al contexto económico actual.
En esta línea de diversificación se inscribe también la implantación de Templus para la gestión del primer centro de datos (data center) en Ceuta, una infraestructura que se ubicará en el entorno portuario. La disponibilidad de suelo, la conectividad internacional derivada de la proximidad a las rutas de cable submarino y la capacidad logística del puerto configuran, según la Autoridad Portuaria, un entorno adecuado para el desarrollo de este tipo de instalaciones tecnológicas. La puesta en marcha de un centro de datos en el recinto portuario abre una vía de actividad económica que hasta ahora no existía en la ciudad autónoma y que se apoya directamente en los activos de conectividad que pasan por su entorno geográfico.



