El sector marítimo lleva años anticipando una posible ola de reciclaje de buques, que no ha llegado a materializarse debido a la elevada demanda, la escasa capacidad disponible en los astilleros y factores coyunturales como la pandemia o los desvíos derivados de la crisis en el mar Rojo. Sin embargo, según la organización marítima internacional BIMCO, el número de buques antiguos que han seguido operando más allá de su vida útil habitual ha generado un importante excedente en el mercado, que podría transformarse pronto en una fase intensa de desguaces.
“Utilizando los patrones medios de reciclaje observados entre 2000 y 2019, estimamos que el excedente mínimo actual asciende a unos 500 buques y 1,8 millones de TEUs”, ha señalado Niels Rasmussen, analista jefe de BIMCO.
No obstante, si se toman como referencia los datos de reciclaje durante la década de 2010 —marcada por condiciones de mercado más débiles—, el excedente máximo podría alcanzar 850 buques y 3,1 millones de TEUs. Esto indica un desajuste estructural entre la oferta real y la que estaría alineada con la vida útil media histórica de la flota.
Actualmente, el 24 % de los buques en servicio tienen 20 años o más, frente al 16 % registrado a principios de 2020. Este porcentaje no se había observado desde la década de 1970. Muchos de estos buques han permanecido en operación para cubrir la escasez de capacidad generada por la fuerte demanda post-pandemia, pero se prevé que constituyan la mayoría de las unidades a reciclar en los próximos años.



