Diez meses después de su instalación en el Muelle de Ribera del Llano Amarillo, los arrecifes biomiméticos colocados por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) comienzan a ofrecer resultados significativos en términos de biodiversidad marina. El proyecto, desarrollado en colaboración con la startup Ocean Ecostructures, se enmarca en la Estrategia Verde de la APBA y busca fomentar la renaturalización del entorno portuario mediante soluciones tecnológicas inspiradas en los ecosistemas marinos naturales.
Las estructuras, denominadas Life Boosting Units (LBU), fueron instaladas en diciembre de 2024 y han sido objeto de seguimiento técnico a través de un sistema de monitorización avanzada que emplea drones submarinos y análisis de imagen mediante Inteligencia Artificial. Este enfoque ha permitido identificar hasta 47 especies diferentes asociadas a los microarrecifes, lo que representa un incremento del 81 % en la riqueza biológica respecto a la situación inicial previa a la implantación de las unidades.
Los estudios técnicos han detectado la presencia de cuatro grupos funcionales propios de las fases iniciales de colonización en áreas portuarias: suspensívoros, fotótrofos, carnívoros y omnívoros. Asimismo, se han localizado tres especies de peces de interés comercial —cabrilla, sargo y mojarra—, lo que refuerza la idea de que estas estructuras están generando un entorno propicio para el asentamiento de comunidades marinas diversas.
Además de los datos sobre riqueza específica, el seguimiento ha revelado un aumento en la biomasa y en la fijación de dióxido de carbono, lo que apunta a la consolidación de un ecosistema emergente asociado a las unidades artificiales. Estos resultados iniciales confirman la viabilidad del modelo de arrecife biomimético como herramienta para restaurar espacios degradados por la actividad humana, sin interferir con los usos logísticos del puerto.



