Hapag Lloyd ha fortalecido su compromiso con la sostenibilidad mediante la adopción de soluciones digitales avanzadas de StormGeo, con el objetivo de cumplir con la normativa FuelEU Maritime, en vigor desde el 1 de enero de 2025. Esta regulación de la Unión Europea exige a las navieras reducir la intensidad de sus emisiones y aumentar el uso de combustibles sostenibles, como biocombustibles, metanol verde y amoníaco. Para garantizar el cumplimiento de estos requisitos, la compañía ha implementado un sistema de reporte y verificación de emisiones basado en las plataformas digitales s-Log y s-Insight de StormGeo.
Con una flota de aproximadamente 300 portacontenedores y una capacidad superior a los 2,3 millones de TEU, Hapag-Lloyd es una de las principales navieras del mundo y la mayor bajo pabellón alemán. En los últimos años, ha avanzado en la descarbonización con la conversión de grandes buques a propulsión dual apta para gas natural licuado (GNL). Para finales de 2025, la compañía prevé operar 13 portacontenedores con esta tecnología y alrededor de 50 barcos de su flota ya utilizan biocombustibles como bio-GNL y FAME, capaces de reducir hasta en un 80 % las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles convencionales.
La aplicación de la normativa FuelEU Maritime requiere un sistema de gestión eficiente que permita reportar con precisión el consumo de biocombustibles y validar los datos de emisiones. Las soluciones digitales de StormGeo facilitan este proceso mediante el sistema s-Log, que recopila información de consumo de combustible en tiempo real y aplica reglas de validación para detectar posibles errores. Una vez verificados, los datos se convierten en valores de intensidad de emisiones y se comparten automáticamente con los organismos certificadores, como DNV, a través de interfaces API.
Además de la optimización en la gestión ambiental, la digitalización ha permitido a Hapag-Lloyd reforzar la ciberseguridad de sus operaciones. La plataforma s-Log ha sido actualizada con medidas avanzadas de cifrado para la transmisión y almacenamiento de datos, en respuesta a los recientes requisitos del sector, como las normas UR E26 y UR E27, que regulan la resiliencia cibernética de los buques y sus sistemas a bordo.


