El grupo de investigación AquaCOV, del Centro Oceanográfico de Vigo del Instituto Español de Oceanografía (IEO), ha desarrollado una metodología basada en análisis genéticos y genómicos para identificar con precisión especies de rayas y quimeras. Este trabajo, centrado en áreas de gran interés pesquero como los Grandes Bancos de Terranova, Flemish Cap, el banco de Gran Sol y el banco de Porcupine, permitirá mejorar la gestión de las pesquerías mediante una correcta delimitación de poblaciones y evitará errores en la identificación de especies.
Se han combinado análisis de ADN con modelos de redes neuronales, lo que ha permitido asignar con precisión cada especie a su morfotipo en función del número de ejemplares analizados.
Nair Vilas Arrondo, investigadora del Centro Oceanográfico de Vigo y autora de la tesis doctoral en la que se recogen estos trabajos, ha explicado que las rayas presentan un conservadurismo morfológico entre especies, junto con una gran variabilidad durante su crecimiento. En el caso de las quimeras, su morfología es similar entre especies del mismo género, lo que dificulta su identificación visual. “Estas peculiaridades provocan errores en la identificación de especies, afectando a los datos de capturas y descartes declarados por las embarcaciones que operan en estas zonas”, ha señalado.
Para abordar este problema, se han combinado análisis de ADN con modelos de redes neuronales, lo que ha permitido asignar con precisión cada especie a su morfotipo en función del número de ejemplares analizados. En el caso de las quimeras, además, se ha complementado la taxonomía molecular con el ensamblaje del genoma mitocondrial, aumentando así la robustez de los resultados.


