El Puerto de Barcelona ha sido una de las instituciones firmantes de la Declaración de Hamburgo, un compromiso que busca impulsar la descarbonización del transporte marítimo global. La firma tuvo lugar durante la Hamburgo Sustainability Conference, celebrada los días 7 y 8 de octubre en la ciudad alemana. La declaración implica a puertos, terminales portuarias, operadores logísticos, navieras, constructores navales, productores de combustibles y entidades financieras, todos alineados en el objetivo de reducir los gases de efecto invernadero asociados al transporte marítimo y alcanzar las cero emisiones en 2050.
El documento, titulado «Sobre la colaboración de los actores implicados en la cadena de suministro para establecer corredores marítimos verdes», ha sido suscrito por personalidades de gran relevancia en el sector. Entre los firmantes destacan la ministra federal alemana para la Cooperación Económica y el Desarrollo, Svenja Schulze; el CEO de MSC, Soren Toft; el presidente del IAPH y CEO del Puerto de Hamburgo, Jens Meier; el director del Puerto de Los Ángeles, Eugene D. Seroka; y el subdirector general del Puerto de Barcelona, Santiago Garcia-Milà, entre otros.
La Declaración de Hamburgo establece cinco objetivos clave, centrados en promover la cooperación y el avance tecnológico para reducir la huella de carbono del transporte marítimo: fomentar la cooperación entre puertos, navieras, constructores navales, entidades financieras y otros actores relevantes, con el fin de desarrollar iniciativas conjuntas que impulsen la sostenibilidad; promover corredores marítimos ecológicos, utilizando combustibles verdes y facilitando el uso de energía eléctrica procedente de fuentes sostenibles para los barcos atracados (OPS); fomentar la innovación tecnológica en operaciones marítimas, impulsando la adopción de nuevas prácticas y tecnologías para hacer más sostenibles las operaciones portuarias; facilitar la regulación global y la producción de combustibles verdes, alentando a los gobiernos a crear marcos regulatorios que faciliten el desarrollo de estos combustibles y su adopción por parte del sector marítimo; y promover el intercambio de conocimientos y el desarrollo de capacidades entre todos los actores de la cadena de suministro.
La declaración subraya la necesidad de identificar rutas marítimas clave que puedan convertirse en corredores verdes, así como de que los puertos cuenten con infraestructuras adecuadas para suministrar electricidad a los barcos mientras están atracados, contribuyendo así a reducir las emisiones.




