Maersk ha completado en Singapur una operación de suministro de aproximadamente 5.000 toneladas de bioetanol al portacontenedores Maersk Halifax, el mayor volumen de este combustible transferido a un buque en una sola operación hasta la fecha. El abastecimiento se realizó el pasado 17 de octubre en la terminal de Pasir Panjang, mientras el barco desarrollaba simultáneamente operaciones de carga y descarga de mercancías.
La operación, anunciada este lunes por la compañía danesa, supone el primer suministro de etanol efectuado en Singapur y también el primero que recibe un buque de Maersk cuyo sistema de propulsión ha sido adaptado para funcionar con dos tipos de combustible.
El Maersk Halifax, registrado bajo bandera de Singapur, es el primer portacontenedores de la flota de Maersk que ha sido transformado para utilizar un sistema de propulsión de combustible dual. Esta configuración permite emplear combustibles alternativos a los tradicionales utilizados en el transporte marítimo.
El suministro fue realizado por el buque tanque Golden Centaurus, perteneciente a la empresa Golden Island, especializada en el abastecimiento de combustible marítimo. La operación contó con la participación de Maersk, Golden Island y PSA Singapore, así como con la colaboración de la Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur (MPA).
Las 5.000 toneladas suministradas correspondían a bioetanol certificado conforme al sistema internacional ISCC, utilizado para verificar determinados criterios de sostenibilidad y trazabilidad de los combustibles. Durante el abastecimiento se emplearon equipos de medición para controlar la cantidad de producto transferido entre ambos buques.
Una de las particularidades de la operación fue su realización mientras continuaba la actividad habitual de la terminal de contenedores. El suministro de combustible y la manipulación de mercancías se desarrollaron de manera simultánea, una circunstancia que permitió comprobar las condiciones necesarias para compatibilizar ambas actividades.
Antes de efectuar el abastecimiento, las entidades participantes realizaron evaluaciones de seguridad y prepararon los procedimientos de trabajo. La Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur también supervisó la formación de las tripulaciones en la manipulación del combustible y la respuesta ante posibles emergencias.
Los resultados de esta operación servirán para estudiar la adaptación al etanol de los procedimientos que Singapur utiliza actualmente para el suministro de metanol. Ambos combustibles presentan características similares en determinados aspectos de su manipulación, aunque su utilización requiere las correspondientes condiciones técnicas y de seguridad.
Maersk considera el etanol una de las alternativas que está examinando para reducir las emisiones asociadas al transporte marítimo. Su disponibilidad internacional y la existencia de redes de producción y distribución permiten estudiar su utilización en motores preparados para funcionar con combustibles de tipo alcohol. La reducción de emisiones depende, entre otros factores, del origen del producto y de su proceso de fabricación.
Emma Mazhari, responsable de Mercados Energéticos de Maersk, ha explicado que la compañía mantiene una estrategia basada en diferentes combustibles, al considerar que ninguna alternativa puede resolver por sí sola las necesidades de descarbonización del transporte marítimo mundial.
La operación en Singapur se suma a las pruebas con etanol realizadas anteriormente por la naviera a bordo de los buques Laura Maersk, Antonia Maersk y Tangier Maersk. Este último recibió a finales de septiembre un suministro de bioetanol en Estados Unidos, dentro de las pruebas desarrolladas por la compañía para estudiar su utilización en el transporte marítimo de larga distancia.