La Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO) y la Federación de Empresas Privadas Portuarias y Terminales de Europa (FEPORT) han reiterado su apoyo al Pacto Verde Europeo, subrayando la importancia de una política de fiscalidad energética basada en el principio de «quien contamina paga». Ambas organizaciones buscan una reducción efectiva de las emisiones en el sector marítimo y una aceleración de la transición energética de la industria naviera. Sin embargo, han manifestado su preocupación ante la nueva propuesta de Directiva de Fiscalidad Energética (ETD) que, según ellas, no fomenta suficientemente el uso del suministro eléctrico en puerto (OPS).
El suministro eléctrico en puerto ha sido identificado como una prioridad en la nueva Regulación de Infraestructura de Combustibles Alternativos
El suministro eléctrico en puerto ha sido identificado como una prioridad en la nueva Regulación de Infraestructura de Combustibles Alternativos (AFIR). Según esta normativa, para 2030, los puertos europeos clave deberán estar equipados para proveer OPS al 90% de las escalas de buques de pasaje y portacontenedores de más de 5.000 toneladas brutas, quienes estarán obligados a conectarse a la red eléctrica durante al menos dos horas mientras estén atracados.
ESPO y FEPORT han señalado que para alcanzar estos objetivos, es necesario implementar políticas que incentiven el uso del OPS. En este sentido, solicitan que se aplique una exención fiscal obligatoria y permanente a nivel de la Unión Europea para la electricidad proporcionada a los buques en puerto. Esta medida permitiría incentivar a las navieras a utilizar el OPS una vez esté disponible, lo que contribuiría a la reducción de emisiones y a la descarbonización del sector marítimo.




