Una fotografía del Puerto de Tarifa protagoniza la portada del informe ambiental 2026 de los puertos europeos
ESPO selecciona una fotografía premiada en el concurso ambiental de la Autoridad Portuaria de Algeciras, cuyo presidente, Gerardo Landaluce, ocupa una de las vicepresidencias de la organización europea
Una fotografía del Puerto de Tarifa ilustra la portada del Informe Ambiental 2026 de la Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO), presentado este jueves durante el congreso GreenPort, celebrado en Portsmouth, Reino Unido. La publicación, denominada EcoPortsinSights 2026, analiza la gestión ambiental de 73 puertos de 17 países europeos y recoge la evolución de las políticas de sostenibilidad, la reducción de emisiones, la adaptación al cambio climático y la implantación de nuevas tecnologías energéticas en el sector portuario.
La imagen seleccionada corresponde a una adaptación en formato vertical de la fotografía «Correlimos tridáctilo (Playerito blanco)», obra de Gabriella Barok, galardonada con el primer premio de la categoría B, correspondiente al área de Tarifa, en el I Concurso de Fotografía Ambiental «Puerto y Naturaleza: Bahía de Algeciras y Tarifa», convocado en 2024 por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA).
Este certamen se desarrolló en el marco de la Estrategia Verde de la institución portuaria, con el propósito de mostrar la interacción de los puertos de Algeciras y Tarifa con sus respectivos entornos naturales y dar a conocer la biodiversidad terrestre y subacuática de ambos espacios.
La propia publicación europea identifica expresamente la procedencia de la fotografía en sus créditos, donde recoge el nombre de la autora, el Puerto de Tarifa como localización y su reconocimiento en el concurso organizado por la APBA. La elección de esta imagen incorpora una iniciativa ambiental desarrollada en el Campo de Gibraltar a la presentación del documento anual de ESPO sobre la gestión ambiental de los puertos europeos.
La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ha señalado que la utilización de esta fotografía contribuye a la proyección europea de los puertos que gestiona y se enmarca en su participación en ESPO. El presidente de la APBA, Gerardo Landaluce, ocupa una de las vicepresidencias de esta organización desde noviembre de 2024, cuando fue elegido por su Asamblea General junto al representante francés Cédric Virciglio. La presidencia corresponde a Ansis Zeltiņš, responsable del Puerto de Riga.
ESPO representa los intereses de las autoridades portuarias europeas ante las instituciones comunitarias y participa en el análisis y elaboración de propuestas relacionadas con la política portuaria, el transporte marítimo, las infraestructuras, la competitividad y la sostenibilidad.
Además de la presencia del Puerto de Tarifa en la portada, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras figura en el anexo del informe entre las entidades que disponen de la certificación ambiental EcoPorts PERS (Port Environmental Review System), un sistema de gestión ambiental desarrollado específicamente para el sector portuario.
Esta certificación permite evaluar los procedimientos, las políticas y las actuaciones ambientales de las autoridades portuarias mediante un sistema de revisión adaptado a las características de estas instalaciones. El listado publicado por ESPO incluye también a otras autoridades portuarias españolas, entre ellas las de Valencia, Barcelona, Castellón, Santander, Vigo, Tarragona, Huelva, Sevilla, Málaga, Ceuta y Melilla.
En relación con la muestra utilizada para elaborar el informe, España es el país con mayor representación, con 18 puertos que suponen el 24,7% de los participantes. Le siguen Alemania, con once instalaciones, y Países Bajos y Reino Unido, con siete cada uno. El documento presenta indicadores agregados del conjunto de puertos europeos analizados, sin ofrecer resultados individualizados para Algeciras y Tarifa.
El estudio, elaborado a partir de la información recopilada mediante el sistema de autodiagnóstico ambiental EcoPorts, examina el grado de implantación de políticas y procedimientos de sostenibilidad en las autoridades portuarias. Según sus resultados, el 97% de los puertos participantes dispone de una política ambiental definida, el 99% ha establecido objetivos de mejora y el 95% cuenta con programas de seguimiento de su comportamiento ambiental.
Asimismo, el 77% de las instalaciones dispone de alguna certificación de gestión ambiental, como ISO 14001, EMAS o PERS, mientras que el 85% publica información ambiental accesible al público. Este último indicador alcanza su porcentaje más elevado desde el inicio de la serie histórica recogida por ESPO.
El índice general de gestión ambiental, que integra diez indicadores relacionados con la planificación, organización y seguimiento de las políticas ambientales, se sitúa en 8,51 puntos sobre diez, frente a los 8,67 registrados en 2025. El informe advierte de que las comparaciones interanuales deben interpretarse teniendo en cuenta las variaciones en el número y las características de los puertos participantes.
El cambio climático continúa siendo la principal preocupación ambiental de los puertos europeos por quinto año consecutivo, seguido de la calidad del aire y la eficiencia energética. El ruido ocupa la cuarta posición entre las prioridades identificadas, mientras que las relaciones con las comunidades locales pasan al quinto lugar.
El análisis también examina las medidas que están adoptando las autoridades portuarias ante los efectos del cambio climático. El 70% de los participantes declara haber experimentado dificultades operativas que podrían estar relacionadas con fenómenos climáticos, mientras que el 79% ha introducido actuaciones destinadas a mejorar la capacidad de adaptación de sus infraestructuras existentes.
En el caso de los nuevos desarrollos portuarios, el 89% incorpora criterios de adaptación climática durante la planificación. Paralelamente, el 85% de las autoridades portuarias participantes ha establecido objetivos propios de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, frente al 80% registrado en el ejercicio anterior.
Otro de los ámbitos examinados es la electrificación de las instalaciones portuarias. El 60% de los puertos analizados cuenta con sistemas de suministro eléctrico a buques desde tierra (OPS) en al menos uno de sus atraques. Entre aquellos que disponen de esta tecnología, el 55% ofrece instalaciones de alta tensión y el 98% utiliza sistemas fijos.
No obstante, el informe identifica dificultades para la implantación de estas infraestructuras, especialmente las relacionadas con el acceso a las redes eléctricas y la disponibilidad de potencia. El 54% de los puertos declara problemas de conexión a la red, mientras que el 48% señala limitaciones de capacidad eléctrica.
En cuanto al suministro de combustibles marítimos alternativos, el 52% de las instalaciones participantes dispone de servicios de abastecimiento de gas natural licuado (GNL). La publicación recoge igualmente proyectos vinculados al hidrógeno, los biocombustibles, el amoniaco y los combustibles sintéticos, diferenciando las iniciativas en desarrollo de aquellas que ya se encuentran operativas.
El informe registra también un incremento en la aplicación de tasas portuarias diferenciadas según el comportamiento ambiental de los buques. El porcentaje de puertos que utiliza estos mecanismos alcanza el 70%, frente al 61% del ejercicio anterior. La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero es el criterio más utilizado entre las autoridades portuarias que aplican estas tarifas.
Respecto al transporte terrestre, el 93% de los puertos participantes dispone de infraestructura de recarga eléctrica para automóviles y/o camiones, mientras que el 10% declara contar con estaciones de suministro de hidrógeno para vehículos pesados.
El seguimiento de los distintos indicadores ambientales constituye otro de los apartados de la publicación. El control de la eficiencia energética alcanza el 90% de los puertos, mientras que el seguimiento de los residuos generados en las instalaciones portuarias se sitúa en el 89% y el de la huella de carbono en el 85%.
En cambio, el porcentaje de puertos que realiza un seguimiento de los ecosistemas marinos se sitúa en el 53%, frente al 56% de 2025. También disminuye el control de la calidad del suelo, que pasa del 52% al 47%.
La edición de 2026 incorpora recomendaciones dirigidas a las instituciones europeas y a las administraciones nacionales, regionales y locales. Entre las materias abordadas figuran la planificación de las redes eléctricas, la financiación de infraestructuras para combustibles alternativos, la adaptación al cambio climático y la mejora de los sistemas de recopilación de información ambiental.
El documento también examina la relación de las autoridades portuarias con las comunidades de su entorno, una cuestión que adquiere mayor peso en la clasificación de prioridades ambientales de este año, junto con la gestión del ruido, la calidad del aire, los residuos y los efectos de las actividades portuarias sobre los ecosistemas.
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