Los Estados miembros de la Unión Europea, junto con la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, han aprobado definitivamente la revisión de la red transeuropea de transporte (RTE-T). Esta decisión sigue al acuerdo alcanzado en diciembre del año pasado. Tras la adopción del reglamento, el acto legislativo será firmado por los presidentes del Consejo y del Parlamento Europeo antes de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) en las próximas semanas. El reglamento revisado entrará en vigor 20 días después de su publicación.
La nueva normativa tiene como objetivo construir una red de transporte fiable, sin fisuras y de calidad que garantice una conectividad sostenible en toda Europa, eliminando interrupciones físicas, cuellos de botella y enlaces inexistentes. Las instituciones comunitarias han subrayado la importancia de esta revisión para mejorar la infraestructura de transporte en el continente.
El nuevo reglamento fusiona los corredores de la red básica con los corredores ferroviarios de mercancías, creando los llamados corredores europeos de transporte. Esta fusión pretende asegurar que la planificación de las infraestructuras responda a las necesidades operativas reales, integrando el ferrocarril, la carretera y las vías navegables. Según el Consejo Europeo, estos corredores son cruciales para el desarrollo de flujos de transporte sostenibles y multimodales en Europa.
Además, en respuesta al impacto de la guerra en Ucrania y para mejorar la conectividad con los países vecinos, el reglamento amplía cuatro corredores de la red RTE-T a Ucrania y Moldavia, mientras reduce las conexiones transfronterizas con Rusia y Bielorrusia.




