En conmemoración del Día Mundial del Lagarto, la Autoridad Portuaria de Cartagena ha destacado el valor y la singularidad del lagarto bético de la Isla de Escombreras, una especie única de Timon nevadensis que representa un auténtico vestigio vivo de alto valor biológico en el contexto de las más de 3,000 especies de lagartos existentes.
El lagarto bético de la Isla de Escombreras es una joya de la biodiversidad mundial, coexistiendo en la isla con otros endemismos. De tamaño medio, este lagarto puede alcanzar hasta 70 centímetros de longitud. Su coloración distintiva es un rasgo llamativo: presenta un fondo pardo o gris con escamas verdes claras que se vuelven azuladas o intensamente verdes durante el período de celo. Su dieta se compone principalmente de invertebrados, especialmente insectos, aunque ocasionalmente consume pequeños frutos. A su vez, forma parte de una cadena trófica en la que enfrenta depredadores naturales, como el águila perdicera, el águila culebrera y el búho real.
Esta especie está catalogada como «casi amenazada» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), lo que indica que, si no se protegen sus hábitats y continúa su deterioro, podría pasar a un estado de amenaza mayor, como «vulnerable» (VU) o «en peligro» (EN). Con el objetivo de preservar esta especie y evitar la pérdida de ejemplares, el departamento de Sostenibilidad ha dedicado esfuerzos considerables.
En 2018, la Autoridad Portuaria de Cartagena impulsó un estudio específico con dos objetivos principales: determinar la abundancia y estructura de la población del lagarto y realizar una Evaluación Genética de la misma. En particular, la especie de Timon nevadensis, que habita en Escombreras, mostró una estructura genética diferente de la especie continental del puerto, validando su carácter autóctono.



