Con la llegada el 17 de diciembre, del crucero Borealis, el Puerto de Bilbao cierra una buena temporada crucerística que supone un récord en cuando a número de escalas y pasajeros. El Borealis, de la compañía Fred Olsen y consignado por A. Pérez y Cía, tiene una eslora de 238 metros, atracó sobre las 8,30 h y partió a las 23 h. con 900 pasajeros.
En la terminal para cruceros que la Autoridad Portuaria tiene en Getxo han atracado este año 78 cruceros, con esloras comprendidas entre 126 y 348 metros. A bordo de ellos han llegado a Euskadi 108.154 pasajeros, de los cuales 1.066 han iniciado su travesía marítima aquí, 1.022 han finalizaron su singladura y el resto son pasaje en tránsito, es decir, cruceristas que continúan su ruta tras disfrutar de todo lo que Bilbao, Bizkaia y Euskadi les ofrece. La mayoría de los turistas que nos visitan en barco son británicos, seguidos de americanos y alemanes.
La Autoridad Portuaria de Bilbao hace una valoración positiva ya que, “además de volver a contar tras la pandemia con este tráfico tan interesante para la economía de nuestra zona, la recuperación ha sido rápida y con cifras por primera vez alcanzadas en Euskadi.” En 2019 llegaron 50 cruceros; en 2020, debido a la COVID-19, se suspendieron en España y en otros países europeos; en agosto de 2021 se reanudó este tráfico y hubo 14; y 2022 se inició con cruceros con poco pasaje a bordo, “pero la recuperación ha ido en aumento durante el avance de la temporada”.
A lo largo del año han llegado barcos tanto de compañías ya habituales en este puerto como de compañías navieras que apostaban por este destino por primera vez, así como veinte cruceros que hacían su primera escala. En junio y octubre coincidieron en Bilbao hasta tres cruceros en un mismo día; y en abril, mayo, junio, agosto, septiembre y octubre se atendieron dos cruceros en varias ocasiones. Además, nuevamente hubo embarques de pasaje que han iniciado su ruta en el Puerto de Bilbao, lo que contribuye notablemente al turismo en el Territorio, ya que este tipo de turistas suelen aprovechar el viaje hasta el puerto de partida para pernoctar en la ciudad de origen de su crucero y disfrutar de los atractivos turísticos locales.



