La Autoridad Portuaria de La Coruña ha comenzado los trabajos previos al derribo de la cantina de la plaza de Ourense y de un edificio anexo propiedad de la Autoridad Portuaria, dentro del proceso de apertura del muelle de Calvo Sotelo a usos ciudadanos. La zona será vallada y a lo largo de esta semana se procederá a vaciar los edificios, para continuar después con las demoliciones.
La desaparición de estos inmuebles permitirá configurar un nuevo cierre del recinto portuario, con la misma tipología que los actuales, con el muro de hormigón de color azul, los pilares y el enrejado histórico, recuperándolo de tramos que quedan en desuso. La disposición del cierre facilitará además una notable ampliación de la acera, eliminando el estrechamiento actual.
Desde ahí, se podrá acceder caminando al muelle de Calvo Sotelo. El actual acceso de vehículos y peatonal de la plaza de Ourense se mantendrá sin cambios, con su misma función y habilitado para acceder al puerto a las personas vinculadas con las actividades portuarias.
La habilitación del nuevo acceso se completa con una actuación de reordenación interior de los espacios en Batería y Calvo Sotelo, que incluye el traslado de las vallas de cierre y la concentración de las plazas de aparcamiento en la superficie que quedó liberada por el desmantelamiento de las antiguas instalaciones de Oleosilos de Galicia. Se prevé que toda esta operación esté concluida en la segunda quincena de octubre, abriéndose así el muelle de Calvo Sotelo al uso ciudadano. La inversión de la Autoridad Portuaria supera los 400.000 euros.



