La naviera danesa Maersk ha anunciado oficialmente la suspensión temporal de todo el transporte de contenedores marítimos con Rusia y así, quedan paralizados los pedidos por por mar y por tierra, “a excepción de las reservas de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria”.
La compañía ha confirmado que la suspensión afecta a todos los puertos rusos suspendiéndose, temporalmente, “la aceptación de todas las nuevas reservas de contenedores refrigerados (refrigerados y congelados) hacia y desde San Petersburgo y Kaliningrado”, lo que afecta de forma directa e indirecta a la compañía, como consecuencia de las sanciones internacionales que han obligado a tomar esta decisión que han provocado que las operaciones y la carga de sus clientes sea “crítica”.
Para Maersk “es clave proteger a nuestra gente, que minimicemos la interrupción de la cadena de suministro y no aumentemos la congestión global en puertos y depósitos” y por ello, ha anunciado diferentes paquetes de ayuda que los clientes afectados por la crisis pueden utilizar, como los servicios gratuitos de cambio de destino (COD) y sin cargos por cancelación en las reservas hacia y desde Ucrania y Rusia.
La suspensión de las actividades en Rusia de las principales navieras y de otras empresas extranjeras –como las grandes energéticas–, golpeadas por las sanciones y presionadas por sus gobiernos afectará a las balanzas comerciales, inversores y consumidores a nivel global, alertan los expertos.



