El ritmo de contagios por coronavirus en Marruecos sigue siendo preocupante, con una media que ronda el millar en los últimos días, lo que ha llevado al Ministerio de Sanidad a prorrogar el estado de alarma hasta el próximo 10 de septiembre.
La medida, decretada por primera vez el 20 de marzo, ha sido alargada desde entonces en varias ocasiones, al tratarse de uno de los países del continente africano más afectados por la COVID-19.
Desde que se inició la pandemia, en el país vecino han perdido la vida 465 personas, superando los 30.000 contagios, de los que más de 8.600 se mantienen activos.
Preocupa especialmente la situación que se vive en ciudades cercanas al Estrecho, como Tetuán, Castillejos o Tánger, que acumulan más del 20% del total nacional.



