La paulatina apertura del canal HORECA, propiciada por la entrada en las Fases 1 y 2 de la desescalada, no está cubriendo las expectativas del sector pesquero, que confiaba en una recuperación de precios y ventas. De hecho, se calcula que estás últimas han bajado en torno a un 10%, sin que mejore tampoco la demanda de mariscos y especies típicas de la restauración como el besugo o a la dorada y el rodaballo salvajes. Y, en cuanto a los precios, se mantiene el desplome iniciado hace cuatro semanas en la primera venta de merluza, gallo y rape.
El sector demanda compensaciones para los trabajadores y empresas que hayan mantenido su actividad pese a registrar pérdidas
Los responsables del Comité de Crisis del sector, integrado por la Confederación Española de Pesca (CEPESCA), la Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Empresarios Detallistas de Pescados y Productos Congelados (FEDEPESCA) –cuyas pescaderías empiezan a recuperar su horario habitual– y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), temen el impacto que la crisis económica que se está generando puede tener en el comercio de productos pesqueros, cuya caída supone una amenaza para el futuro de su actividad, afectada, además, por las restricciones que ha impuesto el periodo de alarma decretado para frenar el avance del COVID-19.
A la espera de que se produzca la recuperación de la hostelería y la restauración, el Comité de Crisis anima a los consumidores españoles y a las empresas de distribución a apoyar al sector, cuya prioridad sigue siendo garantizar el abastecimiento del mercado, comprando pescado capturado por buques españoles, legal, sostenible y saludable, y fomenta la corresponsabilidad de todos los eslabones de la cadena comercial para ofrecer el pescado a precios proporcionales a los de primera venta.



