Investigadores del grupo en Ecosistemas que dirige Javier Gilabert en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) han demostrado la eficacia de una nueva metodología, combinando modelos numéricos y robótica submarina, para encontrar objetos bajo el mar y han elaborado un mapa de basura sumergida.
Los investigadores, que llevan un año trabajando en el proyecto Rómulo, financiado por la Fundación Biodiversidad y Ecoembes, han desarrollado un programa específico, a partir de un modelo hidrodinámico y tridimensional (ROMS) de las corrientes marinas, para detectar la aglomeración de basuras.
Hasta ahora, los desperdicios en el mar sólo se podían localizar en superficie y en zonas profundas, mediante arrastres agresivos para el ecosistema o con buceadores, con importantes limitaciones de tiempo, recursos y profundidad.
«La investigación ha demostrado la eficacia de esta metodología para detectar desechos de manera útil y efectiva, que puede servir y aplicarse a otros campos de la Oceanografía y que sobre todo, podría ayudar en un futuro a limpiar de basura nuestros mares», destaca Francisco López Castejón, Investigador del proyecto.



