El buque carguero MV Cheshire, que ardió en aguas canarias el pasado 12 de agosto, y ha sido remolcado al puerto de Motril, reúne todos los requisitos legales de seguridad y su carga no comporta ningún «riesgo» para las personas ni el medio ambiente, según ha garantizado la Dirección General de la Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Fomento.
Así lo ha indicado, en una nota de prensa, la autoridad portuaria motrileña, que ha señalado que así lo precisa el Documento Único de Escala que se emite y es preceptivo para todos los buques que escalan en los puertos.
La carga que transporta el barco es nitrógeno, fósforo y potasio (NPK), la cual está catalogada como «mercancía no peligrosa» y se emplea como fertilizante para uso agrícola, ya que contiene los elementos necesarios para que las plantas puedan construir sus tejidos.
La composición de estos abonos NPK se expresa mediante tres números que indican las proporciones de los tres nutrientes: el primer número se refiere al nitrógeno, el segundo al fósforo y el tercero al potasio. «Es un fertilizante muy utilizado para el cultivo del olivar, en forma de pequeñas bolas de color azul», ha explicado el Puerto de Motril.



