En el puerto de Algeciras muchos han recobrado la sonrisa, después de que a primera hora de la tarde del martes se anunciase el preacuerdo suscrito entre las dos principales operadoras navieras (APMT y TTIA) y los sindicatos de la estiba para abrir un periodo de negociación del V Acuerdo Marco, a cambio del restablecimiento de la estabilidad y la paz social en los muelles.
El documento, adelantado por El Estrecho Digital, ha servido para devolver la tranquilidad a los muelles, cuyos perjuicios por los meses de huelga en el sector de la estiba empezarán a cuantificarse, a pesar de que ya se hizo una primera estimación por parte de las compañías que cifró en 12 millones de euros cada día de paro en horas alternas y 55 millones en cada jornada de paro completo.
Ahora, sindicatos y empresas deberán aplicarse para, tal y como se han comprometido, poder cerrar un acuerdo definitivo que contemple la demandada subrogación de los trabajadores y la ansiada reducción de las retribuciones por parte de las empresas. Además, éstas se ven obligadas a reconstruir el principal daño colateral de esta crisis: la voz única en la patronal del sector.
Tras la firma del preacuerdo por parte de las principales empresas, Anesco queda en un incómodo lugar que le obliga a subirse a la propuesta o, de lo contrario, podría perder a las empresas que han secundado el documento que podrían formar una nueva patronal.



