Un total de 10.231 migrantes llegaron irregularmente a España por la ruta del Mediterráneo Occidental el año pasado, un 46 por ciento más que en 2015, según la Agencia Europea para el control de la Frontera Exterior (Frontex), que asegura, no obstante, que se trata de una cifra «muy limitada» y «bajo control» ya que no representa ni el tres por ciento de todas las llegadas registradas en la UE.
En concreto, el informe de Frontex presentado este miércoles y relativo a migrantes que han viajado por la ruta mediterránea tanto a la Península como a Ceuta y Melilla, resalta que en el caso de España, las intercepciones «nunca antes habían sido tan altas» ya que la cifra es además un 21 por ciento superior a la registrada en 2011 y considerada récord hasta la fecha.
No obstante, hay diferencias entre las llegadas por tierra a Ceuta y Melilla y las registradas por mar al resto de España. Las primeras batieron récord a la baja, con en torno a un millar de migrantes interceptados en 2016, mientras las llegadas por vía marítima, especialmente a través del Estrecho de Gibraltar, superaron los 8.000 casos.
Con todo, el director de Frontex, Fabrice Leggeri, ha señalado que se trata de un número «muy limitado» y «bajo control», que «no supera el 2% o 3%» de todas las llegadas a Europa. «Esto significa que la cooperación con terceros países en esta región, y especialmente la buena cooperación entre España y los países vecinos del Norte de África, funciona muy bien», ha destacado en una rueda de prensa.



