El astillero de Navantia en Puerto Real, en la Bahía de Cádiz, ha comenzado el ensamblaje en dique de los primeros bloques del RFA Resurgent, el primero de los tres buques de apoyo logístico encargados por la Royal Fleet Auxiliary (RFA) británica dentro del programa Fleet Solid Support (FSS). Los trabajos han pasado de la fase de fabricación en taller a la de montaje de las estructuras que conformarán la parte inferior del buque.
La operación comprende el ensamblaje de un primer módulo integrado por 16 bloques construidos en las instalaciones de Puerto Real. A esta estructura se incorporarán otros dos módulos cuya fabricación también corresponde al astillero gaditano, dentro del reparto industrial establecido para la ejecución del programa entre las instalaciones de Navantia en España y Reino Unido.
Los tres módulos constituirán parte de la estructura inferior del RFA Resurgent, en la que se ubicarán los espacios destinados a carga, maquinaria y habitabilidad. Su construcción forma parte de los trabajos asignados a Puerto Real, mientras que el ensamblaje final del buque se desarrollará en las instalaciones británicas de la compañía.
Una vez completados, los módulos serán trasladados al astillero de Navantia UK en Belfast, donde se llevarán a cabo las operaciones de integración estructural y montaje final. El programa establece así una distribución de las tareas de construcción entre distintos centros industriales, con fabricación de estructuras en España y Reino Unido y concentración de los trabajos finales en Belfast.
El inicio del ensamblaje en dique da continuidad a la actividad industrial que comenzó en Puerto Real el pasado 23 de enero de 2026, cuando Navantia efectuó el primer corte de acero correspondiente a su participación en el programa FSS. La construcción de la primera unidad había comenzado previamente, el 3 de diciembre de 2025, en el astillero de Navantia UK en Appledore, en el suroeste de Inglaterra.
El contrato contempla la construcción de tres buques de apoyo logístico destinados a la Royal Fleet Auxiliary, organización encargada de proporcionar servicios auxiliares y de abastecimiento a las unidades de la Royal Navy. La serie estará formada por el RFA Resurgent, el RFA Reliant y el RFA Resourceful, concebidos para atender las necesidades logísticas de las agrupaciones navales británicas durante sus despliegues.
Estos buques estarán destinados al transporte y suministro de municiones, repuestos, alimentos y otros materiales necesarios para mantener las operaciones de las unidades de combate en alta mar. Su función permitirá realizar operaciones de reabastecimiento sin necesidad de que los buques receptores tengan que regresar a puerto para obtener determinados suministros.
Según las características comunicadas por Navantia, cada unidad del programa FSS tendrá 216 metros de eslora y un desplazamiento de 39.000 toneladas. Estas dimensiones situarán a los nuevos buques entre las mayores unidades al servicio de la Defensa británica, por detrás de los portaaviones de la clase Queen Elizabeth.
La construcción del RFA Resurgent se desarrolla mediante un esquema de cooperación industrial entre Navantia y su filial británica, con participación de sus respectivos centros productivos y empresas colaboradoras. En el caso de Puerto Real, los trabajos se concentran en la fabricación y montaje de las estructuras asignadas al astillero, que posteriormente deberán integrarse con el resto de los elementos construidos para el buque.
Por su parte, las instalaciones de Belfast asumirán las operaciones finales del programa. El Ministerio de Defensa británico anunció el pasado 2 de noviembre la apertura de una nueva nave de fabricación en ese astillero, denominada Resurgent Hall, dentro de un programa de inversiones de 157 millones de libras en los cuatro centros de Navantia UK. La nueva instalación incorpora 5.000 metros cuadrados adicionales de superficie de fabricación y equipos destinados a los trabajos de construcción naval.
El programa FSS cuenta con una financiación de 1.600 millones de libras del Ministerio de Defensa británico, según la información publicada por el Gobierno del Reino Unido. Las previsiones oficiales sitúan la entrada en servicio de las tres unidades a comienzos de la década de 2030, una vez completadas las fases de construcción, integración, pruebas y entrega.