Andalucía ha reclamado este jueves en Bruselas que el próximo marco financiero de la Unión Europea mantenga una financiación específica, estable, visible y suficientemente dotada para la pesca y la acuicultura. La petición se produce ante los cambios previstos a partir de 2028 y la posibilidad de que el actual Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) deje de funcionar como instrumento independiente.
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, ha trasladado esta posición al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, durante una reunión celebrada en Bruselas en la que también han participado los responsables de Pesca de Islas Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana y Región de Murcia.
El encuentro ha permitido abordar las principales cuestiones que afectan a la flota mediterránea española, tanto en relación con las oportunidades de pesca para 2027 como con el diseño del marco presupuestario europeo para el período 2028-2034.
Una de las principales preocupaciones planteadas por las cinco comunidades autónomas está relacionada con la nueva arquitectura financiera europea. El planteamiento para el próximo período presupuestario contempla que el actual FEMPA deje de funcionar como fondo independiente y quede integrado dentro de un instrumento presupuestario de mayor alcance.
Según los datos trasladados durante la reunión, la propuesta inicial contemplaba 2.000 millones de euros protegidos específicamente para la pesca, una cantidad que posteriormente la Comisión Europea ha planteado elevar hasta los 4.000 millones.
Andalucía considera que, además de la cuantía finalmente asignada, resulta necesario establecer mecanismos que permitan identificar los recursos destinados a la actividad pesquera y garantizar que puedan ser utilizados efectivamente por el sector.
“La cuestión no es únicamente la cuantía, sino garantizar la estabilidad y visibilidad de estos recursos y que el dinero destinado a pesca llegue realmente al sector de la pesca”, ha señalado Fernández-Pacheco.
La posición trasladada por las comunidades mediterráneas contempla que los fondos europeos permitan financiar la modernización y descarbonización de la flota, el relevo generacional, la pesca artesanal, la acuicultura, la comercialización y las infraestructuras vinculadas a la actividad pesquera.
La renovación de las embarcaciones constituye uno de los asuntos planteados por Andalucía. La flota pesquera andaluza registra una antigüedad media de 32 años, según los datos facilitados por la Junta, una circunstancia que condiciona las actuaciones relacionadas con la eficiencia energética, la seguridad de las tripulaciones y la incorporación de nuevas tecnologías.
Entre las necesidades identificadas se encuentran la renovación y modernización de los barcos, la mejora de la seguridad a bordo, la digitalización, la incorporación de sistemas de propulsión más eficientes y la utilización de artes con mayor selectividad.
El relevo generacional también forma parte de las cuestiones que Andalucía considera que deben quedar cubiertas por el próximo marco financiero europeo. La propuesta incluye medidas destinadas a facilitar la incorporación de jóvenes al sector, la formación profesional y la transmisión de embarcaciones.
Las comunidades han planteado igualmente la continuidad de las ayudas dirigidas a la pesca artesanal y a las poblaciones costeras, junto con recursos para la acuicultura, la comercialización y la generación de mayor valor añadido para los productos procedentes de la actividad pesquera.
Las necesidades de inversión se extienden a las infraestructuras portuarias vinculadas al sector. Andalucía plantea mantener financiación para puertos pesqueros, lonjas, sistemas de cadena de frío, trazabilidad y proyectos destinados al aprovechamiento de productos y subproductos. También contempla actuaciones relacionadas con la economía azul, la innovación, la diversificación de actividades y el turismo pesquero y marinero.
La reunión con Kadis ha abordado asimismo las oportunidades de pesca correspondientes a 2027 y la reforma del Plan Plurianual del Mediterráneo Occidental (MAP), dos asuntos directamente relacionados con la actividad de la flota andaluza.
Andalucía considera necesario establecer un escenario de estabilidad para los barcos mientras se tramita la reforma del MAP, después de las reducciones del esfuerzo pesquero aplicadas durante los últimos años, junto con vedas, cierres, paradas temporales y medidas destinadas a incrementar la selectividad.
Fernández-Pacheco ha reclamado una revisión de los criterios utilizados para determinar las jornadas disponibles. “Hemos hablado acerca de la necesidad de establecer otros criterios para la reducción de jornadas de pesca. No podemos perder ni un solo día de pesca más”, ha afirmado.
El consejero también ha señalado que Andalucía permanecerá pendiente de las decisiones que se adopten en diciembre sobre las cuotas y posibilidades de pesca para 2027 y ha defendido que no se produzcan nuevas reducciones de jornadas para la flota.
La propuesta andaluza plantea que la futura gestión del Mediterráneo tenga mayor flexibilidad y tenga en cuenta, además de la información científica sobre el estado de las poblaciones, indicadores económicos y sociales. También propone considerar medidas relacionadas con la selectividad de los artes y la gestión espacial como alternativas a las reducciones automáticas del número de días disponibles.
Otro de los asuntos tratados ha sido la participación de las regiones en la gestión pesquera europea. Andalucía ha pedido una mayor intervención de las comunidades autónomas, los organismos científicos y las organizaciones del propio sector en la toma de decisiones dentro de la Política Pesquera Común.
La Junta también ha planteado una aplicación proporcionada y simplificada del Reglamento de Control teniendo en cuenta las características de la flota mediterránea, formada en buena parte por pequeñas empresas familiares, embarcaciones con tripulaciones reducidas y operaciones de corta duración.
La reunión celebrada en Bruselas sitúa así el marco financiero posterior a 2027, la reforma del MAP y la asignación de jornadas de pesca entre las principales cuestiones que deberán resolverse en los próximos meses para determinar las condiciones de actividad de la flota mediterránea española.