La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) ha sacado a licitación una nueva actuación relacionada con la mejora del Puesto de Control Fronterizo (PCF) del Puerto de Algeciras, centrada en la renovación de las instalaciones de climatización, refrigeración y ventilación de los dos edificios que actualmente forman este complejo.
El contrato corresponde a la asistencia técnica que deberá estudiar el estado de las instalaciones, redactar el posterior proyecto de obras y realizar su seguimiento durante la ejecución. Cuenta con un presupuesto base de licitación y un valor estimado de 96.584,17 euros, sin IVA, y el plazo para la presentación de ofertas permanecerá abierto hasta el próximo 17 de septiembre a las 14.00 horas.
La actuación se incorpora al proceso de transformación que se desarrolla en torno a las instalaciones fronterizas del muelle Juan Carlos I, donde la APBA tiene ya adjudicada la ampliación del área de inspección de mercancías, ha contratado los trabajos necesarios para incorporar terrenos actualmente vinculados a la terminal de APM Terminals y mantiene en marcha la reorganización de las superficies liberadas tras la demolición del antiguo Tinglado.
La nueva licitación afecta específicamente al conjunto formado por el edificio Reformado, denominado PCF 1, y el edificio Nuevo, PCF 2, además de su urbanización perimetral. La explotación de estas instalaciones está concesionada a Docks Logistics Spain. Los informes remitidos por la empresa gestora han identificado distintos problemas en los sistemas de climatización y frío, posteriormente comprobados por los servicios de mantenimiento.
Parte de las incidencias se localiza en el PCF 2. Uno de los equipos de refrigeración del muelle de descarga presenta problemas en su compresor y los dos sistemas existentes en esta zona registran deficiencias en las unidades encargadas de disipar el calor. La documentación señala también que el funcionamiento de estos equipos se ha visto afectado por los cambios introducidos en la utilización de gases refrigerantes.
La situación afecta igualmente a las cámaras frigoríficas utilizadas en las inspecciones. Una de ellas permanece fuera de servicio debido a fugas que no pueden ser reparadas en algunos de sus componentes, mientras que las cinco cámaras existentes superan los 15 años de antigüedad y se encuentran próximas al final de su vida útil.
En el PCF 1, la revisión ha detectado deterioro por corrosión y oxidación en los depósitos de refrigerante de cinco equipos utilizados en diferentes muelles de inspección. A estas incidencias se suman las fugas registradas de manera reiterada en las tuberías frigoríficas de los sistemas de climatización de los dos edificios. La futura asistencia deberá determinar qué equipos pueden mantenerse mediante reparación y cuáles requieren su sustitución, teniendo en cuenta también la normativa vigente sobre gases fluorados.
El trabajo se desarrollará en varias fases. La empresa adjudicataria comenzará con la toma de datos y el análisis de las instalaciones, para posteriormente definir la solución y redactar el proyecto que servirá para contratar las obras. El servicio incluye además el apoyo a la APBA durante la evaluación de las ofertas que se presenten para ejecutar esos trabajos, el seguimiento de las obras y la preparación de la documentación final.
La duración estimada del contrato es de un año. La planificación reserva dos semanas para el análisis inicial, diez para desarrollar el proyecto, otras dos para evaluar las futuras ofertas, 30 semanas para el seguimiento de las obras y dos para preparar la documentación final. El periodo efectivo previsto alcanza las 46 semanas y se amplía hasta 52 al incorporar los intervalos entre las distintas etapas.
La renovación de estas instalaciones se plantea mientras la APBA desarrolla la ampliación de las Instalaciones Fronterizas de Control de Mercancías. Las obras principales fueron adjudicadas a Vías y Construcciones por 7.046.570,16 euros y cuentan con un plazo de ejecución de 21 meses. El proyecto incluye la construcción de una nueva zona de inspección con 18 puertas adicionales, además de dependencias destinadas a los diferentes servicios encargados de los controles fronterizos.
El proyecto contempla también nuevos espacios administrativos para concentrar servicios actualmente distribuidos entre distintos edificios y actuaciones sobre el área destinada a la inspección de animales vivos. La intervención responde a la necesidad de disponer de más capacidad para los controles de mercancías sometidas a inspecciones sanitarias, fitosanitarias y comerciales.
La ampliación física requiere ocupar parte de los terrenos situados al este de las instalaciones actuales, dentro de superficies hasta ahora integradas en la concesión de APM Terminals en el muelle Juan Carlos I Sur. Para hacer posible esta incorporación, la APBA adjudicó en julio a Ampe Obras e Ingeniería, por 296.730 euros, las obras de modificación de los cerramientos que separan la terminal de contenedores y las instalaciones fronterizas.
Estos trabajos incluyen la instalación de vallados provisionales y definitivos y la posterior retirada del cerramiento actual. La intervención se desarrolla en dos fases. La primera permitirá trasladar la carpa utilizada para la inspección de animales vivos y ejecutar un nuevo tramo de cerramiento, mientras que la segunda permitirá ocupar la totalidad de la superficie prevista y establecer el nuevo límite con la terminal.
En el entorno inmediato del PCF se desarrolla además la reorganización de la explanada ocupada anteriormente por el antiguo Tinglado. Su demolición, incluida en el Plan Hércules, permitió liberar superficie junto a las instalaciones de control fronterizo y las áreas utilizadas por los vehículos pesados. La actuación había sido adjudicada a Dayta con un plazo aproximado de tres meses.
Sobre estos terrenos, la APBA licitó posteriormente la reurbanización de una parcela de aproximadamente 16.500 metros cuadrados para ordenar el preembarque de camiones. El proyecto cuenta con un presupuesto base de 2.496.440,19 euros, sin IVA, y un plazo previsto de ocho meses.
La nueva configuración contempla cuatro viales y una zona de estacionamiento con alrededor de 70 plazas para vehículos pesados, además de nuevos sistemas de acceso, pavimentación, drenaje, alumbrado, telecomunicaciones, señalización y cerramientos. El diseño separa los recorridos de entrada, estacionamiento y salida de los camiones que operan en esta zona del muelle Juan Carlos I.