El Puerto de Castellón cerró los siete primeros meses de 2026 con un tráfico total de 11.758.940 toneladas, un 8,9% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, según los datos difundidos por la Autoridad Portuaria. La cifra contrasta con la evolución del conjunto del sistema portuario español, que en el acumulado hasta julio crece un 0,4% de media. El recinto castellonense encadena así varios trimestres con incrementos por encima de la media estatal y suma crecimiento en todos los tipos de tráfico.
El mayor incremento se concentra en la mercancía general, con un aumento del 53,6% frente al descenso medio del 0,8% que registra el resto de puertos de interés general. Dentro de este segmento, la mercancía general en contenedor sube un 52,3%, mientras que la media estatal cae un 1,5%. En número de contenedores movidos, la subida es del 41,9% en TEUs, muy por encima del 1,2% de promedio del sistema. Se trata del capítulo más disputado del tráfico portuario español y donde el diferencial entre Castellón y el resto de dársenas resulta más acusado.
Los graneles sólidos también muestran una trayectoria al alza en la dársena castellonense, con un incremento del 10,6% en el acumulado hasta julio. En el conjunto de los puertos españoles, este tipo de mercancía retrocede un 2,7% en el mismo periodo. Es un segmento clave para el hinterland industrial de la provincia, muy vinculado al clúster cerámico y a la actividad química y agroalimentaria de Castellón.
La Autoridad Portuaria atribuye el ritmo del ejercicio a la diversificación de tráficos, a la polivalencia operativa de las terminales y a la hoja de ruta abierta para captar nuevas líneas comerciales. A esos factores suma la mayor eficiencia alcanzada tras el acuerdo marco con el colectivo de la estiba, que ha estabilizado las operaciones en muelle. La combinación de esos elementos, subraya el organismo, permite al puerto competir en costes y en fiabilidad de escala con otros enclaves del arco mediterráneo.




