El Puerto de Motril ha recibido cerca de 2.000 vehículos a bordo del BYD Shenzhen, uno de los buques portavehículos de mayor capacidad del mercado internacional. La operativa ha sido gestionada por Noatum Automotive, compañía especializada en logística de automóviles e integrada en el grupo AD Ports.
La escala incorpora una nueva operación de tráfico rodado a la actividad del recinto granadino y amplía su presencia en la logística internacional de vehículos. El puerto cuenta con espacios destinados a la recepción, almacenamiento temporal y expedición de automóviles, además de conexiones terrestres para su distribución hacia distintos mercados.
El BYD Shenzhen tiene 220 metros de eslora y capacidad para transportar hasta 9.200 vehículos. Estas dimensiones sitúan al buque dentro del segmento de grandes unidades especializadas en el transporte marítimo de automóviles, conocidas en el sector como PCTC, siglas de Pure Car and Truck Carrier.
Este tipo de embarcaciones está diseñado para trasladar vehículos mediante operaciones de carga y descarga rodada. Los automóviles acceden a las distintas cubiertas interiores a través de rampas, un sistema que permite organizar la operativa por modelos, destinos o lotes y reducir la necesidad de utilizar medios de elevación durante su manipulación.
La llegada de cerca de 2.000 unidades ha requerido la coordinación de las operaciones marítimas, portuarias y terrestres vinculadas a la descarga. Tras abandonar el buque, los vehículos son trasladados a las zonas habilitadas dentro del recinto portuario, donde permanecen hasta su expedición por carretera u otros medios de transporte.
Noatum Automotive se ha encargado de la gestión logística de la escala. La compañía desarrolla servicios relacionados con la recepción, almacenamiento, inspección y distribución de vehículos, tanto para fabricantes como para operadores integrados en las cadenas internacionales de suministro del sector de la automoción.
La operación se produce en un contexto en el que los puertos del sur de Europa compiten por captar tráficos de vehículos procedentes de mercados internacionales. La disponibilidad de superficie, la accesibilidad marítima, los tiempos de estancia y las conexiones con las redes terrestres son algunos de los elementos que determinan la elección de una terminal para este tipo de mercancía.
La posición del Puerto de Motril en el litoral mediterráneo permite canalizar operaciones relacionadas con los intercambios entre Europa, el norte de África y otras rutas marítimas. En el caso del tráfico de automóviles, la cercanía entre las áreas de atraque, las zonas de depósito y los accesos viarios facilita la organización de las distintas fases de la operativa.
El BYD Shenzhen incorpora un sistema de propulsión dual que puede utilizar gas natural licuado. Esta tecnología permite alternar combustibles y reducir determinadas emisiones atmosféricas frente a los sistemas convencionales, aunque el resultado ambiental de cada trayecto depende de factores como el combustible utilizado, la velocidad, la carga transportada y las condiciones de navegación.
La incorporación de sistemas de propulsión dual forma parte de la adaptación de las navieras a las normas ambientales y a los objetivos de reducción de emisiones aplicables al transporte marítimo. Los armadores están introduciendo distintas soluciones técnicas, entre ellas combustibles alternativos, mejoras hidrodinámicas, sistemas de optimización del consumo y equipos destinados a limitar las emisiones durante la navegación.
Los grandes portavehículos permiten concentrar un elevado número de unidades en cada viaje. Esta capacidad puede reducir el número de escalas necesarias para transportar determinados volúmenes, aunque también requiere puertos con calados, líneas de atraque, rampas y superficies terrestres adecuadas para atender operaciones de esta dimensión.
La descarga de automóviles presenta unas necesidades específicas dentro de la actividad portuaria. Los vehículos deben ser clasificados, revisados y estacionados con criterios que permitan su posterior localización y salida. Además, la planificación debe coordinar la llegada de los medios de transporte terrestre para evitar acumulaciones y mantener la rotación de las superficies disponibles.
La escala del BYD Shenzhen se suma a las operaciones atendidas por Motril dentro del tráfico de mercancía rodada. La recepción de unidades de estas características permite al puerto ampliar su actividad en un segmento que requiere servicios especializados y una coordinación directa entre la autoridad portuaria, la terminal, los agentes marítimos, los operadores logísticos y las empresas de transporte.
El movimiento de cerca de 2.000 vehículos también genera actividad para los servicios auxiliares vinculados a la estancia del buque y a la manipulación de la carga. Entre ellos se encuentran el practicaje, el remolque, el amarre, la consignación, la vigilancia, el control documental y el transporte posterior de los automóviles.
La continuidad de este tipo de escalas dependerá de la evolución de los flujos comerciales, de las decisiones de los fabricantes y de la configuración de las rutas marítimas de las compañías especializadas. Los puertos que participan en estas cadenas deben adaptar sus instalaciones y sus procesos a buques con mayor capacidad y a operaciones que concentran miles de vehículos en periodos limitados.