El Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEIMAR) ha puesto en marcha el Aula Universitaria de Gastronomía Marina (AUGAM), una iniciativa liderada desde la Universidad de Cádiz que integra ciencia, patrimonio cultural y práctica culinaria con el objetivo de acercar a la sociedad el potencial de los recursos marinos. El proyecto se financia a través de la convocatoria Blue Food Lab del CEIMAR y responde a la necesidad de abordar la gastronomía vinculada al mar desde una perspectiva que conecte la biología marina, la sostenibilidad, la historia culinaria, la nutrición y la cocina contemporánea.
«El mar forma parte de la identidad de Cádiz y de la propia razón de ser de CEIMAR. La gastronomía marina debe convertirse también en una de sus grandes señas de identidad», explicó José Lucas Pérez Lloréns, investigador de la UCA y responsable de la iniciativa. El proyecto busca trasladar a la ciudadanía una visión fundamentada de la gastronomía, con foco en el conocimiento científico y el uso responsable de los recursos marinos.
El Aula tiene vocación divulgativa, comunicativa y de transferencia de conocimiento. Es una propuesta interdisciplinar e interinstitucional que cuenta con la colaboración de todas las entidades que forman parte del Campus de Excelencia. Su propósito es compartir con la ciudadanía, con profesionales de la cocina y con el tejido empresarial del sector el conocimiento acumulado por las universidades del CEIMAR a lo largo de las últimas décadas.
Para ello se desarrollarán charlas, demostraciones culinarias, catas, publicaciones y actividades formativas dirigidas tanto al público general como a profesionales de la restauración, el sector pesquero y la industria alimentaria. Entre sus líneas de trabajo figuran la promoción del consumo responsable de productos del mar, la puesta en valor del patrimonio gastronómico ligado al litoral y el fomento de la innovación culinaria basada en criterios de sostenibilidad, estacionalidad y aprovechamiento integral. Estos principios conectan directamente con los planteamientos de la economía azul y con la necesidad de promover modelos alimentarios más sostenibles ante la creciente presión sobre los ecosistemas marinos.




