La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha alertado de que los cambios aduaneros previstos en el Puerto de Algeciras a partir del próximo 1 de julio podrían provocar retrasos en la llegada de mercancías, incrementar los costes logísticos y afectar al abastecimiento de la ciudad. La medida, adoptada por la Sede Desconcentrada de Aduanas e Impuestos Especiales de Algeciras, elimina el tratamiento diferenciado que hasta ahora recibía el tráfico de mercancías con destino a Ceuta e integra estos vehículos en el circuito general de exportaciones que opera a través del puerto algecireño.
La Agencia Tributaria, por su parte, niega que la medida vaya a generar incidencias en el suministro y la califica de «organizativa». Fuentes del organismo consultadas por Europa Sur señalan que los operadores conocen los cambios desde mayo y han tenido tiempo suficiente para adaptarse, y afirman que «no tenemos ningún elemento de juicio para pensar que pueda haber desabastecimiento». La Agencia Tributaria indica además que a partir del 1 de julio analizará cualquier necesidad adicional que surja para garantizar el flujo correcto de las mercancías.
La patronal ceutí discrepa de esta valoración. En su criterio, la modificación no tiene en cuenta la dependencia logística de Ceuta respecto al enlace marítimo con Algeciras, a través del cual llega prácticamente la totalidad de los productos que abastecen la ciudad, desde alimentos y medicamentos hasta materiales de construcción, paquetería y suministros comerciales. «Aunque pueda parecer una cuestión técnica, afecta directamente al principal corredor por el que entra la práctica totalidad de las mercancías que abastecen a la ciudad», advierte la organización.
Uno de los principales riesgos señalados por la CECE es la posibilidad de que los camiones pierdan el ferry asignado por retrasos derivados de la saturación de los viales y de los nuevos procedimientos aduaneros. En estos casos, una demora de pocos minutos puede traducirse en varias horas de espera o en la necesidad de posponer el transporte hasta la jornada siguiente. La patronal advierte también de que algunos operadores logísticos ya muestran reticencias a trabajar con Ceuta y que nuevas complicaciones podrían llevar al abandono definitivo de determinadas rutas comerciales, con el consiguiente impacto sobre la disponibilidad y el precio de productos y servicios en la ciudad.
La CECE subraya que Ceuta cuenta con una singularidad económica y aduanera reconocida tanto por la legislación española como por la normativa europea, orientada a compensar los sobrecostes derivados de la extrapeninsularidad, y considera que la nueva organización del tráfico portuario equipara las mercancías con destino a la ciudad a cualquier otra exportación sin contemplar sus necesidades específicas.
La organización ha establecido contactos con la Asociación de Transitarios del Campo de Gibraltar (ATREIA), la Asociación de Transportistas de Ceuta y operadores logísticos de Algeciras y de ámbito nacional. Asimismo, ha trasladado su preocupación a la Delegación del Gobierno para que la eleve a la Secretaría de Estado y a los responsables de la Agencia Tributaria, y ha remitido un informe técnico a la Dependencia Regional de Aduanas de Andalucía, Ceuta y Melilla, en Sevilla.
Como solución, la CECE propone la creación de un canal específico para las mercancías con origen y destino Ceuta dentro del Puerto de Algeciras, con una ubicación aduanera diferenciada que permita gestionar este tráfico de forma independiente al circuito general de exportaciones. La patronal solicita también la paralización temporal de la nueva operativa hasta que exista una solución que garantice niveles de servicio equivalentes a los actuales. Las gestiones realizadas han permitido concretar una reunión entre las partes para los primeros días de julio, aunque la cercanía de la entrada en vigor de la medida mantiene la inquietud entre los empresarios ceutíes, que señalan además que los primeros días del mes coinciden con el arranque de la Operación Paso del Estrecho, uno de los periodos de mayor intensidad de tráfico en el entorno portuario del Estrecho de Gibraltar.




