La Operación Paso del Estrecho (OPE) da comienzo este lunes 16 de junio con una novedad significativa respecto a ediciones anteriores: la aplicación del nuevo sistema europeo de control de entradas y salidas (EES, por sus siglas en inglés), que sustituye el sellado manual de pasaportes y registra de forma automática las huellas dactilares y la imagen facial de todos los viajeros procedentes de países ajenos al espacio Schengen. La medida responde a la nueva normativa de control fronterizo de la Unión Europea y afecta a todos los puertos de embarque habilitados para la operación.
La edición de 2026, que se prolongará hasta el 15 de septiembre, prevé superar los 3,5 millones de pasajeros y los 857.000 vehículos, lo que representaría un incremento del 3% respecto a las cifras registradas en 2025, cuando la OPE alcanzó un total de 3.488.885 pasajeros y 857.784 vehículos transportados mediante 10.536 rotaciones marítimas. Se trataría de la trigésimo séptima edición de una operación que constituye el mayor dispositivo estacional de tránsito de personas entre Europa y África.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, pidió este domingo «máxima prudencia en las carreteras, planificar el viaje con antelación y seguir las indicaciones de las autoridades y fuentes oficiales». Fernández señaló que «todo está preparado en las carreteras, en los puertos del Estado y en los centros de control de la Dirección General de Tráfico para garantizar que la operación se desarrolle con las máximas garantías de seguridad y eficacia».
El dispositivo moviliza a más de 31.500 profesionales e involucra a organismos pertenecientes a siete ministerios: Puertos del Estado y la Dirección General de la Marina Mercante, la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Dirección General de Tráfico, y las Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno en las provincias donde se sitúan los puertos de embarque.



