La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha abierto el plazo para solicitar la concesión de 121 licencias de marisqueo a pie de tipo genérico en las provincias de Cádiz, Huelva y Sevilla. Estos permisos corresponden a autorizaciones vacantes contempladas en la normativa andaluza que regula esta actividad profesional para garantizar su sostenibilidad y la conservación de los recursos marisqueros.
La convocatoria recoge 78 permisos para la provincia de Cádiz, 18 autorizaciones para Huelva y 25 acreditaciones para Sevilla. Según la información publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía el pasado lunes 1 de junio, las personas interesadas disponen de un mes, a contar desde el 2 de junio de 2026, para presentar su solicitud de forma telemática ante la Delegación Territorial correspondiente.
Las licencias que se concedan este verano habilitarán inicialmente a sus titulares para mariscar a pie hasta el 31 de diciembre de 2027. No obstante, esta fecha podría modificarse si así lo recomiendan los estudios científicos que permiten realizar el seguimiento y control de los recursos marisqueros en cada zona.
Actualmente cuentan con licencia de marisqueo a pie 29 profesionales en Andalucía, distribuidos entre Cádiz, Huelva y Sevilla. La incorporación de los nuevos permisos permitiría alcanzar el máximo de autorizaciones previsto por la normativa, fijado en 170 licencias, con el objetivo de mantener una carga compatible con la conservación de los recursos y el equilibrio de la actividad.
La regulación vigente contempla un máximo de 100 licencias de marisqueo a pie de tipo genérico en Cádiz, 40 en Huelva y 30 en Sevilla. Estos permisos autorizan la extracción de crustáceos, anélidos y moluscos distintos a la coquina, ya que para la captura de esta especie es necesario disponer de una licencia específica.
La obligación de contar con una licencia oficial para mariscar a pie tiene una importancia directa desde el punto de vista ambiental y sanitario. La limitación del número de profesionales autorizados permite un mayor control de la extracción de recursos y facilita la adaptación de la actividad al ciclo vital de las especies. De este modo, la administración puede ajustar la presión extractiva a la situación de cada zona y a la disponibilidad real de los recursos.
Además, esta exigencia contribuye a reducir riesgos para la salud pública. Los mariscadores profesionales deben conocer y cumplir las normas aplicables para asegurar que los productos extraídos puedan destinarse al consumo sin peligro para las personas. En función de las condiciones de las aguas y de los periodos reservados para la reproducción de determinadas especies, algunos caladeros pueden permanecer cerrados temporalmente.
La información sobre la situación de las zonas de producción se actualiza a diario en la página web de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural. Esta herramienta permite a los mariscadores consultar el estado de cada área del litoral andaluz antes de desarrollar su actividad.
El marisqueo a pie es una actividad profesional regulada en Andalucía y requiere una autorización oficial emitida por el Gobierno autonómico. Esta ordenación permite adecuar el número de personas dedicadas a estas labores a una carga sostenible desde el punto de vista ambiental. Al mismo tiempo, contribuye al mantenimiento de especies autóctonas y al control de especies invasoras presentes en determinados enclaves del litoral.
Uno de los ejemplos señalados por la administración es el cangrejo azul, Callinectes sapidus. Su captura por parte de mariscadores autorizados ayuda a contener la expansión de este crustáceo en las costas andaluzas, especialmente en la desembocadura del río Guadalquivir. La reducción de su presencia contribuye a evitar desequilibrios en el ecosistema estuarino y posibles efectos negativos sobre la pesca y la acuicultura de la zona.
La extracción de cangrejo azul también ofrece una oportunidad económica para los profesionales del sector pesquero, ya que se trata de un producto con alta demanda en los mercados. Su abundancia en aguas andaluzas permite ampliar el número de licencias aprobadas para su captura dentro de los límites fijados por la normativa.
Otra de las especies que pueden extraerse en el litoral andaluz con autorización de marisqueo a pie es el camarón, Palaemonetes varians, que también cuenta con demanda comercial. En este caso, la licencia concedida por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural no autoriza por sí sola la captura de los recursos existentes en Doñana.
Para extraer camarones en las fincas de Veta La Palma y Tierras Bajas es imprescindible contar con la autorización expresa de la Dirección del Espacio Natural de Doñana. Esta entidad es la encargada de compatibilizar el control biológico de la especie con el mantenimiento de la actividad vinculada a su captura y comercialización en el entorno de Doñana.