El Consejo de Administración del Puerto de Barcelona ha aprobado en su reunión de hoy dos actuaciones de gran envergadura que configurarán el futuro de la zona sur del recinto portuario. Por un lado, ha iniciado el proceso de licitación de un gran nudo viario con un presupuesto superior a los 98 millones de euros. Por otro, ha adjudicado a las empresas FCC y COMSA la construcción de tres nuevos puntos de atraque en el muelle de la Energía por 111,5 millones de euros.
El nudo viario consistirá en una gran rotonda elevada sobre la antigua desembocadura del río Llobregat, que conectará los nuevos accesos con la red de carreteras del puerto y articulará la movilidad de vehículos en la zona sur del recinto. La infraestructura contará con tres ramales de entrada y salida: el primero enlazará con la futura autovía de acceso al puerto; el segundo dará servicio a las terminales de contenedores de la zona sur; y el tercero conectará con las terminales situadas al norte de la antigua desembocadura.
Este último ramal tendrá carácter provisional, ya que la conexión definitiva con la zona norte del puerto, en forma de viaducto elevado, deberá ejecutarse una vez esté construido el futuro punto de atraque tipo pantalán 35B, que condiciona los espacios necesarios para el desarrollo de ese tramo.
Según el Puerto de Barcelona, el nuevo nudo se convertirá en la infraestructura viaria más importante del recinto, al permitir absorber el incremento de tráfico derivado tanto de los nuevos accesos como de las futuras instalaciones del muelle Prat y el muelle Cataluña, que concentrarán prácticamente todo el tráfico de contenedores del puerto en la zona sur. El diseño de la rotonda elevada se ha concebido para ser compatible con el complejo ferroviario que se desarrollará en el antiguo cauce del Llobregat, e incluye la construcción de una gran galería de servicios subterránea que permitirá la interconexión por debajo del nudo y de toda la infraestructura ferroviaria.



