El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible mantiene un ritmo de inversión sin precedentes en las infraestructuras ferroviarias del Corredor Atlántico, con 1.000 millones de euros licitados en los cinco primeros meses de 2026, tras cerrar 2025 con una cifra récord de 3.123 millones de euros en actuaciones ferroviarias, un 122% más que el ejercicio anterior. La previsión del Gobierno es destinar 12.000 millones de euros a proyectos ferroviarios en este corredor durante los próximos cinco años, con el compromiso ante la Comisión Europea de finalizar la red básica antes del 31 de diciembre de 2030.
Entre las actuaciones más relevantes anunciadas esta semana destaca la autorización por parte del Consejo de Ministros, el pasado martes 19 de mayo, de la licitación de dos contratos a través de Adif que suman más de 72,4 millones de euros (IVA no incluido) para la modernización, renovación y mejora de varios tramos de la línea convencional Bobadilla-Algeciras. El primero corresponde a la instalación de la línea aérea de contacto y sus sistemas asociados en el tramo Ronda-Algeciras, de 106 kilómetros, con un valor estimado de 52,2 millones de euros. El proyecto contempla la implantación de un sistema de tracción eléctrica 2×25 kV CA 50 Hz, que permitirá aumentar la capacidad, la seguridad y la regularidad de las circulaciones en este tramo. El segundo contrato, presupuestado en 20,2 millones de euros, comprende obras de mejora de la infraestructura entre Bobadilla y Ronda.
Ambas actuaciones se enmarcan en el plan de modernización integral de la línea Bobadilla-Algeciras, que contempla la electrificación de la totalidad de los 176 kilómetros de trazado, la renovación de vía y la ampliación de apartaderos. Adif ha movilizado hasta la fecha más de 514 millones de euros en este proyecto. La línea es considerada estratégica porque conecta con el Puerto de la Bahía de Algeciras, el mayor de España en volumen de tráfico, acogerá la circulación de los servicios de la futura Autopista Ferroviaria (AF) Algeciras-Zaragoza y constituye el vértice de conexión entre los Corredores Atlántico y Mediterráneo. Entre las principales obras ya en marcha figura la renovación de la vía entre Bobadilla y Ronda, con una inversión de 52,8 millones de euros, así como la instalación de las telecomunicaciones móviles GSM-R y del bloqueo automático en ese mismo tramo.
En lo que se refiere al conjunto del Corredor Atlántico, la futura Línea de Alta Velocidad (LAV) Burgos-Vitoria concentra el mayor volumen de licitaciones en lo que va de 2026, con actuaciones por valor de 789,2 millones de euros. Se trata de la construcción de plataforma de tres de los cinco tramos de la línea: el comprendido entre la Variante Ferroviaria de Burgos y el Valle de las Navas (159,2 millones de euros), el tramo Manzanos-La Puebla de Arganzón (272,4 millones de euros) y el de Piérnigas-Pancorbo (357,6 millones de euros).



