La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) ha aprovechado la demolición del Tinglado del Muelle Juan Carlos I para poner en práctica los principios de economía circular recogidos en su Estrategia Verde. La iniciativa ha permitido recuperar un total de 272 componentes procedentes de instalaciones eléctricas, sistemas contraincendios, elementos de alumbrado y sistemas de control, que serán reutilizados en futuras actuaciones e infraestructuras portuarias.
La demolición de la nave del Tinglado forma parte del Plan Hércules, un paquete de inversiones de 200 millones de euros —dentro del Plan de Empresa de la APBA hasta 2030, dotado con 580 millones— diseñado para dar respuesta al crecimiento del tráfico ro-ro entre las dos orillas del Estrecho. La retirada de la estructura permite ganar superficie operativa en el Muelle Juan Carlos I, una de las zonas de mayor actividad del recinto portuario, mejorando la operativa de embarque y desembarque y optimizando los flujos logísticos de la terminal. Los trabajos fueron adjudicados a la empresa Demoliciones Dayta.
Antes de proceder a la demolición, la APBA aplicó criterios de desmontaje selectivo que permitieron separar, clasificar y conservar los componentes susceptibles de reutilización. Entre los elementos recuperados figuran cuadros eléctricos, motores eléctricos de puertas correderas, pulsadores de alarma, detectores, extintores, luces de emergencia, sistemas de alumbrado interior y exterior, lucernarios industriales tipo Sunoptics, sistemas CCTV y cuadros de servicio. Además, se han recuperado aproximadamente 2.500 metros cuadrados de chapa metálica.
La reutilización de estos materiales permitirá reducir el consumo de nuevas materias primas y minimizar la generación de residuos asociados a la sustitución de equipos e instalaciones en el recinto portuario, contribuyendo a disminuir la huella de carbono derivada de la fabricación y adquisición de nuevos materiales.




