El Gobierno ha consolidado en su primer año de funcionamiento el nuevo sistema de inspección en frontera de productos agroalimentarios, con un incremento del 7,5 % en los controles físicos, según ha destacado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. La reforma, aplicada progresivamente desde finales de 2024, busca mejorar la coordinación y eficacia en un contexto de aumento de los flujos comerciales internacionales.
El balance se ha dado a conocer tras la reunión mantenida en Sevilla entre Planas y el comisario europeo de Salud y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, en la que se abordó la necesidad de avanzar hacia sistemas de control más homogéneos y eficientes en la Unión Europea.
El nuevo modelo, implantado en los 45 puntos de control fronterizo de España —30 en puertos y 15 en aeropuertos—, integra bajo una misma dependencia funcional los servicios de inspección, lo que ha permitido optimizar recursos y eliminar duplicidades. Como parte de esta reorganización, se han creado equipos multidisciplinares y se ha reforzado la plantilla hasta alcanzar los 581 efectivos, un 20 % más que hace cuatro años.
Según el Ministerio, todos los envíos son sometidos a controles documentales y de identidad, mientras que las inspecciones físicas se realizan de forma selectiva en función del riesgo. En este ámbito, el aumento ha sido especialmente notable en productos como pimientos, mangos o espárragos, donde los controles han crecido hasta un 80 %.




