El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, ha emitido una declaración oficial sobre la situación en el estrecho de Ormuz en la que condena los ataques contra buques mercantes que se han producido en los últimos días en esta ruta estratégica del comercio mundial. El máximo responsable del organismo dependiente de Naciones Unidas ha expresado su profunda preocupación por las noticias que confirman al menos una víctima mortal y varios marinos heridos como consecuencia de estos incidentes.
En su comunicado, Domínguez ha sido categórico al señalar que ningún ataque contra marinos inocentes o contra la navegación civil está justificado. El secretario general ha subrayado que las tripulaciones de los buques mercantes simplemente cumplen con su trabajo y que, por tanto, deben ser protegidas de los efectos de las tensiones geopolíticas que se están desarrollando en la región. La declaración se produce en un momento de máxima tensión en el golfo Pérsico, tras la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha derivado en una situación sin precedentes para el transporte marítimo internacional.
Domínguez ha reafirmado que la libertad de navegación constituye un principio fundamental del derecho marítimo internacional y ha exigido su cumplimiento por todas las partes sin excepción. En este sentido, el secretario general ha instado a todas las compañías navieras a actuar con la máxima cautela y ha recomendado que, en la medida de lo posible, los buques eviten transitar por la región afectada hasta que las condiciones de seguridad mejoren. Asimismo, ha hecho un llamamiento a todos los actores implicados para que permanezcan vigilantes frente a la desinformación y se basen únicamente en fuentes verificadas y autorizadas a la hora de tomar decisiones sobre la navegación.
La declaración de la OMI se enmarca en un contexto de deterioro acelerado de la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz, un corredor de apenas 33 kilómetros de anchura en su punto más angosto por el que transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo. Desde el pasado sábado 1 de marzo, cuando la Guardia Revolucionaria iraní emitió transmisiones de radio advirtiendo de que el tránsito por el estrecho estaba prohibido, se han registrado varios ataques contra buques mercantes en la zona.
Entre los incidentes más graves se encuentra el ataque contra el petrolero Skylight, de bandera de Palaos y con un tonelaje de peso muerto de 11.000 toneladas, que fue alcanzado frente a la costa omaní. Sus 20 tripulantes —15 de nacionalidad india y cinco iraníes— fueron evacuados, aunque cuatro de ellos resultaron heridos. Posteriormente, el petrolero MKD VYOM, que transportaba unas 59.463 toneladas métricas de carga, sufrió un ataque que provocó una explosión en la sala de máquinas y un incendio posterior. De los 21 tripulantes a bordo, un trabajador de nacionalidad india perdió la vida. También se ha producido un ataque con drones contra el petrolero Athe Nova, de bandera hondureña, que las autoridades iraníes identificaron como vinculado a Estados Unidos.
La reacción de las principales navieras del mundo ha sido inmediata. MSC (Mediterranean Shipping Company) ha suspendido todas las reservas de carga con destino a Oriente Próximo hasta nuevo aviso y ha ordenado a sus buques en la región del Golfo que se dirijan a zonas de refugio seguras. Maersk, por su parte, ha paralizado todos los tránsitos de sus buques por el estrecho de Ormuz y por el canal de Suez, redirigiendo sus embarcaciones por el cabo de Buena Esperanza. Hapag-Lloyd ha adoptado una decisión similar, al igual que CMA CGM, que ha ordenado a sus naves buscar refugio. Las navieras japonesas NYK, Mitsui O.S.K. Lines y Kawasaki Kisen también han detenido todas las operaciones en la zona.
A esta paralización operativa se suma la retirada de cobertura por parte de las aseguradoras marítimas, que han cancelado los seguros de riesgo de guerra para los buques que pretendan atravesar el estrecho. Compañías como Gard, Skuld, NorthStandard, London P&I Club y American Club han anunciado cancelaciones que entrarán en vigor a partir del 5 de marzo. Los datos de seguimiento satelital de buques indican una caída de aproximadamente el 70% en el tránsito marítimo por la zona, con más de 150 petroleros de crudo y GNL fondeados en aguas abiertas del Golfo a la espera de que se clarifique la situación.
La OMI ha confirmado que continúa monitoreando los acontecimientos en coordinación con los Estados miembros y sus socios en el sector marítimo internacional. El secretario general ha trasladado su solidaridad con los marinos heridos y sus familias, al tiempo que ha reiterado que la seguridad y el bienestar de la gente de mar constituyen la máxima prioridad del organismo.
La situación en el estrecho de Ormuz tiene implicaciones directas sobre los mercados energéticos globales, los costes del transporte marítimo y las cadenas logísticas internacionales, dado que por este corredor circulan diariamente millones de barriles de petróleo con destino principalmente a los mercados asiáticos, con China, India, Japón y Corea del Sur como principales destinatarios.