Exolum, Ørsted y Methanex Corporation han anunciado el lanzamiento en el puerto de Immingham (Reino Unido) del primer servicio comercialmente operativo de almacenamiento y suministro de biometanol destinado al transporte marítimo. El puerto de Immingham es el mayor del Reino Unido por volumen de carga y constituye uno de los principales puntos de entrada de energía y materiales a granel del país.
La iniciativa implica la participación de tres compañías con roles diferenciados. Exolum, empresa especializada en logística energética con presencia en varios países europeos, aporta la infraestructura de almacenamiento y abastecimiento en sus instalaciones de Immingham. Methanex, el mayor productor y proveedor de metanol a nivel mundial, es la responsable del suministro de biometanol para el proyecto. Ørsted, por su parte, será el primer usuario del servicio, que empleará para abastecer los buques dedicados al mantenimiento de sus parques eólicos marinos en el Mar del Norte.
El biometanol suministrado a Ørsted cuenta con certificación ISCC y se produce en instalaciones de Methanex ubicadas en el Golfo de México, utilizando materias primas derivadas de residuos, entre ellos residuos sólidos urbanos orgánicos. Según los datos facilitados por las compañías, este combustible puede ofrecer una reducción de hasta el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles marítimos convencionales.
El proyecto se produce en un contexto en el que la descarbonización del transporte marítimo mantiene un lugar relevante en la agenda internacional, incluso tras el reciente aplazamiento por parte de la Organización Marítima Internacional (OMI) de la votación sobre la implementación de su Marco Net Zero. En el Reino Unido, el transporte marítimo representa el 4,7% de las emisiones de CO₂ vinculadas al transporte, una proporción superior a la que suman los autobuses, los trenes y la aviación doméstica. El Gobierno británico ha publicado una hoja de ruta que contempla una reducción de las emisiones del sector del 30% para 2030 y del 80% para 2040, con el objetivo de alcanzar cero emisiones netas en 2050.



