El Consejo de Administración del Puerto de Barcelona ha aprobado de forma definitiva la concesión de una nueva terminal de automóviles a Nippon Yusen Kabushiki Kaisha (NYK). La naviera japonesa, que opera la segunda mayor flota mundial de buques dedicados al transporte de vehículos, resultó adjudicataria del concurso para la tercera terminal dedicada al tráfico de automóviles en el puerto catalán, cuya aprobación inicial tuvo lugar en el Consejo de Administración celebrado el pasado mes de abril. La ratificación definitiva del acuerdo constituye el último trámite administrativo previo al inicio de las obras de construcción, previsto para los próximos meses.
NYK destinará una inversión de 75 millones de euros a la construcción de la nueva terminal, de carácter público, que ocupará una superficie de 101.058 metros cuadrados en el muelle Príncep d’Espanya. La concesión tiene un plazo de 27 años y la instalación está programada para entrar en operación a principios de 2027. La incorporación de esta tercera terminal de vehículos consolidará la posición del Puerto de Barcelona como hub internacional del sector de la automoción, un segmento en el que la infraestructura catalana compite con otros puertos del Mediterráneo occidental.
Concesión del restaurante de la Lonja de Pescadores
El Consejo de Administración ha aprobado asimismo la adjudicación al Grup Restauració Aventura SL de la gestión del restaurante situado en la Lonja de Pescadores. El establecimiento, ubicado en la primera planta del edificio, ocupará un local de 292,66 metros cuadrados, con una terraza cubierta contigua de 80,21 metros cuadrados. El plazo de la concesión se ha fijado en 20 años.
El Grup Restauració Aventura SL, operador de los restaurantes Coure, Thonet y Vraba —este último situado en el muelle de España—, ha presentado una propuesta gastronómica diseñada por el chef Albert Ventura. El concepto se basa en productos del mar procedentes de pescadores locales que utilizan artes sostenibles y pesca responsable, con un menú dinámico condicionado por la subasta diaria de la lonja. La oferta del restaurante priorizará la calidad del producto de proximidad con una carta orientada al cliente local.



