La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha reclamado este jueves a la Comisión Europea que intensifique la vigilancia sobre el cumplimiento de la normativa medioambiental comunitaria en el entorno del Estrecho de Gibraltar. La solicitud responde a una denuncia presentada por Verdemar-Ecologistas en Acción, que ha alertado de la situación que vive la zona como consecuencia de vertidos sin tratar, fondeos masivos y pesca ilegal vinculados a actividades marítimas realizadas desde Gibraltar.
El colectivo ecologista ha denunciado que el Peñón continúa vertiendo la totalidad de sus aguas residuales sin depuración al mar, una práctica que consideran contraria a la legislación ambiental de la UE y que, según señalan, afecta directamente a ecosistemas de gran valor, como la bahía de Algeciras o el Mar de Alborán. Además, advierten de la proliferación de operaciones de avituallamiento entre buques y del fondeo habitual de grandes embarcaciones en zonas cercanas, lo que estaría transformando esta área protegida en una plataforma logística flotante entre el Atlántico y el Mediterráneo.
A esta situación se suma, según Verdemar, el proceso continuado de ganancia de terreno al mar por parte de Gibraltar, que lleva desarrollándose desde los años noventa, así como el impacto de estas actividades sobre los caladeros tradicionales, que se verían alterados por la presión marítima y la falta de regulación efectiva.
Durante la sesión parlamentaria, una representante de la Comisión Europea reconoció la existencia de un vacío legal derivado de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Este contexto ha dejado fuera del marco normativo comunitario a Gibraltar, lo que impide, por el momento, aplicar de forma directa la legislación europea sobre medio ambiente en este territorio.



