La organización Verdemar Ecologistas en Acción ha denunciado nuevos episodios de vertidos de partículas en suspensión procedentes de las obras del proyecto urbanístico Marina Este (Eastside) en Gibraltar, que están alcanzando el litoral de La Línea de la Concepción (Cádiz) y poniendo en riesgo los caladeros tradicionales del barrio marinero de La Atunara.
Según la denuncia, el pasado 6 de marzo se produjo un nuevo vertido que obligó a paralizar temporalmente las obras, si bien los trabajos se reanudaron posteriormente con el buque OMVAC Doce, que ha retomado las labores de relleno de fondos marinos con áridos que, según la organización, proceden supuestamente de materiales inertes del antiguo vertedero de Gibraltar.
Verdemar señala que las partículas en suspensión se están desplazando a través de la Zona Especial de Conservación (ZEC) del Estrecho Oriental hasta las playas de La Atunara. La organización advierte de que estos materiales, de diferentes granulometrías y potencialmente contaminados, están afectando directamente a los bancos de arena cubiertos por aguas marinas poco profundas, correspondientes al hábitat de interés comunitario HIC 1110. Estos fondos arenosos son esenciales para la fijación de organismos y para el refugio y alimentación de una fauna diversa que incluye especies de alto valor ecológico y pesquero.
La organización ecologista recuerda que el puerto deportivo se está construyendo sobre una zona que albergaba colonias de marisco y que estaba previamente protegida, hasta el punto de que se prohibía la actividad pesquera española en ella debido a sus elevados valores ambientales. Verdemar asegura que ya se está observando la muerte o desaparición de colonias de mejillones en las inmediaciones del proyecto, especialmente en afloramientos rocosos.



