El Puerto de Barcelona ha acogido el primer suministro de biometano licuado (bioGNL) desde una gabarra a un buque, concretamente al Mein Schiff Relax, el nuevo crucero de TUI Cruises perteneciente a la clase InTUItion. La operación se llevó a cabo el pasado 26 de julio mediante la barcaza Haugesund Knutsen, propiedad de Knutsen Scale Gas y operada en este caso bajo contrato con Shell.
Durante la operación se han transferido 1.875 metros cúbicos de bioGNL procedentes de la planta de regasificación que Enagás gestiona en el Muelle de la Energía del propio puerto barcelonés, lo que ha permitido realizar una operación de abastecimiento totalmente local. El suministro, certificado según los estándares ambientales y de trazabilidad de la International Sustainability and Carbon Certification (ISCC EU), se enmarca en los objetivos de sostenibilidad tanto de la Autoridad Portuaria como de la compañía armadora.
El bioGNL, generado a partir de residuos orgánicos, ha sido reconocido por la Comisión Europea como un combustible sostenible, permitiendo una reducción de entre el 70% y el 100% de las emisiones de gases de efecto invernadero si se considera todo su ciclo de vida. A diferencia del gas natural licuado (GNL) fósil, que ya aporta una disminución del 20% en las emisiones de CO₂ respecto a los combustibles marinos tradicionales, el bioGNL representa un paso más en la descarbonización del transporte marítimo.
La operativa ha sido la segunda realizada con bioGNL en el puerto, pero la primera mediante transferencia barco a barco. La anterior, en marzo de este mismo año, fue protagonizada por un buque de Baleària y se ejecutó mediante camión cisterna. El uso de una gabarra como medio de suministro ha permitido multiplicar por más de 15 la cantidad de combustible cargado respecto al sistema por carretera, facilitando así una mayor operatividad y eficiencia en el proceso.



