Una delegación del Port Vell del Puerto de Barcelona ha visitado el Puerto de Tánger Ville, en el norte de Marruecos, con el objetivo de analizar los retos compartidos de los espacios portuarios históricos en su transición hacia modelos integrados con la ciudad. La visita se enmarca en un proceso de colaboración entre ambas entidades, iniciado en 2011, y se ha centrado en el intercambio de experiencias vinculadas a la regeneración urbana, la sostenibilidad y el papel de los puertos en el desarrollo económico local.
Durante el encuentro, celebrado la semana pasada, los responsables de ambos puertos abordaron los principales desafíos de los entornos puerto-ciudad, como la transformación de antiguos espacios logísticos en ámbitos públicos, la generación de actividad económica y la mejora de la calidad urbana. La delegación catalana estuvo formada por el director del Port Vell, David Pino; la secretaria general, Àngels Rodrigo; el director de Marina Port Vell y presidente del Clúster Náutico de Barcelona, Ignacio Erroz; el director general de Nova Bocana, Javier Casado; y el CEO del World Trade Center Barcelona, Carles Anglada. Por parte marroquí, participaron el presidente de la Société de gestion du port de Tanger Ville, Mohamed Ouanaya, y el director general, Jamil Ouazzani.
El Puerto de Tánger Ville presentó su Plan Estratégico 2026-2030, que busca consolidar la imagen de la ciudad como destino turístico y mejorar el rendimiento del puerto como infraestructura urbana. El plan se estructura en torno a criterios de sostenibilidad, responsabilidad social y aplicación de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y el Internet de las Cosas. Las actuaciones contempladas incluyen medidas para compatibilizar el uso ciudadano del espacio con actividades portuarias adaptadas, así como la mejora de la conectividad con el centro histórico.
Este plan se ha inspirado en la experiencia del Port Vell de Barcelona, considerado un referente internacional en la reconversión de áreas portuarias. Desde 2011, el recinto portuario de Tánger ha llevado a cabo una transformación integral tras el traslado de su actividad comercial al moderno Puerto de Tánger Med. La inversión acumulada, cercana a los 700 millones de euros, ha permitido impulsar sectores como la pesca, la náutica, el turismo, los ferris y los cruceros, al tiempo que ha favorecido la recuperación del patrimonio histórico y la creación de espacios públicos de calidad. La integración del puerto con la medina y el frente marítimo ha sido clave para mejorar el vínculo urbano y generar identidad compartida entre ciudad y puerto.



