La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha presentado el nuevo Plan de Gestión frente al alga exótica Rugulopteryx okamurae, una especie invasora que ha colonizado buena parte del litoral andaluz desde su detección en el Estrecho de Gibraltar en 2015. El plan, aprobado en el último Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, establece las bases técnicas, normativas y operativas para la retirada, tratamiento y posible valorización de la biomasa acumulada en las costas, con el objetivo de mitigar su impacto ambiental, económico y social.
El delegado territorial en Cádiz, Óscar Curtido, ha calificado el documento como un referente a nivel nacional, y ha instado al conjunto de administraciones públicas, con especial mención al Gobierno de España, a coordinar esfuerzos para abordar un problema que afecta directamente a la biodiversidad marina, las actividades pesqueras, el turismo costero y las finanzas municipales. Durante su intervención, Curtido ha reiterado el respaldo del Gobierno andaluz a los municipios afectados, subrayando que “desde el primer momento hemos sido conscientes de la magnitud del problema y hemos trabajado codo con codo con los ayuntamientos y el sector pesquero”.
El Plan de Gestión contempla cuatro líneas estratégicas: investigación e innovación para conocer mejor la biología y comportamiento de la especie; seguimiento y cartografía de su distribución; acciones de comunicación y sensibilización ciudadana; y, finalmente, el diseño de protocolos para la retirada segura y el aprovechamiento de la biomasa. Esta última línea representa uno de los principales avances del documento, ya que abre la puerta a la comercialización del alga inactivada, algo que hasta ahora se encontraba bloqueado por la normativa estatal.
Desde la aparición del alga en Ceuta y su posterior proliferación en las costas de Tarifa, Algeciras, Málaga, Granada y Almería, Rugulopteryx okamurae ha demostrado una gran capacidad de colonización, generando coberturas de hasta el 100% en algunos fondos rocosos de entre 0 y 20 metros de profundidad. Los estudios recogidos en el plan indican que la especie presenta mecanismos de propagación vegetativa muy eficaces, mediante monosporas y propágulos que permiten la creación de nuevos individuos a partir de fragmentos del talo. Esta característica, unida al tráfico marítimo y las corrientes, ha favorecido su expansión por todo el litoral oriental hasta Cabo de Gata.



