El alcalde de San Roque, Juan Carlos Ruiz Boix, ha pedido de nuevo a la Diputación Provincial de Cádiz y a la Junta de Andalucía que colaboren con el Ayuntamiento en la retirada del alga invasora que está afectando a las playas del municipio, especialmente a las del área de levante.
El primer edil recordó que el litoral sanroqueño arrastra desde hace unos años la presencia de esta alga invasora, la Rugulopteryx okamurae, un fenómeno que se ha intensificado especialmente durante 2026. Las playas más afectadas son las de Torreguadiaro, Cala Sardina y Sotogrande, aunque la presencia del alga se extiende también al resto del arco de la Bahía.
Según explicó Ruiz Boix, en lo que va de año se han retirado ya más de 110 toneladas de esta alga, que «llega a nuestras costas, invade nuestras playas, afea nuestros baños y dificulta el estar cómodo porque siempre hay una tarea ingente para la retirada». El alcalde pidió disculpas a los usuarios de las playas por las molestias derivadas de esta situación, aunque atribuyó buena parte del problema a causas naturales: «los vientos del levante son los responsables de sacar más algas a la orilla, y dificultan que podamos tener nuestras playas como quisiéramos».
El regidor sanroqueño señaló que el Ayuntamiento va a seguir trabajando con los medios disponibles para que la presencia del alga no condicione el desarrollo de la campaña de baño en el municipio. En este sentido, reiteró que en las últimas semanas se ha detectado una mayor acumulación de alga en la costa, con más de 65 toneladas retiradas solo en el mes de junio, lo que eleva el total acumulado en 2026 a las citadas 110 toneladas.
Para hacer frente a esta situación, Ruiz Boix recordó que el Ayuntamiento cuenta con una subvención de la Diputación Provincial de Cádiz por importe de 62.500 euros, cuantía que ya se ha invertido en su totalidad durante este año. El alcalde reconoció, no obstante, que existe preocupación ante la posibilidad de que 2026 termine siendo un año de mayor presencia y acumulación de alga en las playas del municipio, razón por la que insistió en la necesidad de contar con más cooperación institucional, si bien remarcó que el Consistorio continuará actuando con los medios de que dispone.
El alcalde reiteró la necesidad de un compromiso institucional tanto de la Diputación Provincial de Cádiz como de la Junta de Andalucía, no solo para la retirada del alga de las playas, sino también para asumir el coste de su depósito en los vertederos. Sobre este punto, Ruiz Boix fue especialmente crítico: «ya asumimos demasiada responsabilidad al tener que retirarlo para que encima nos carguen una mayor cuantía de gasto a la hora de tener que pagar las tasas de depósito en los vertederos».
El alcalde expresó su deseo de que la colaboración vecinal e institucional permita reducir al mínimo la retirada y el transporte de los arribazones de alga invasora durante el verano. «Pero sí saber que hay un gobierno que funciona, que actúa y que va a seguir siendo responsable de esta retirada con o sin ayuda institucional, aunque si entre todos podemos cooperar, Diputación Provincial y Junta de Andalucía, seguro que la solución será más fácil», concluyó Ruiz Boix.
Los datos aportados por el propio Ayuntamiento permiten comparar la evolución del problema en los últimos meses. En octubre de 2025, el Consistorio había comunicado la retirada de un total de 353 toneladas de alga invasora en el conjunto del año. A principios de julio de 2026, la cantidad retirada asciende a 110 toneladas, lo que representa aproximadamente un tercio de aquella cifra registrada al cierre del ejercicio anterior.
La Rugulopteryx okamurae es una especie de alga parda originaria del Pacífico noroccidental que desde hace varios años coloniza distintos puntos del litoral del Estrecho de Gibraltar, generando episodios recurrentes de acumulación en playas del Campo de Gibraltar y otras zonas del litoral gaditano y andaluz durante los meses de mayor afluencia turística.