Egipto ha comenzado esta semana la operativa de su primera terminal especializada en vehículos terminados, ubicada en el puerto de Said Este, en la margen oriental del Canal de Suez. La nueva instalación, bautizada como Suez Canal Automotive Terminal (SCAT), ha sido desarrollada bajo un modelo de concesión a 30 años suscrito con la Autoridad General de la Zona Económica del Canal de Suez (SCZone) y tiene como objetivo dar respuesta a la creciente demanda de soluciones logísticas para el sector de la automoción en el país y su entorno regional.
El proyecto ha sido impulsado por una sociedad conjunta formada por Africa Global Logistics (AGL), con una participación del 50%, y las japonesas Nippon Yusen Kaisha (NYK) y Toyota Tsusho Corporation, ambas con un 25%. Las tres compañías han puesto en común su experiencia en el manejo de vehículos, operaciones portuarias y conocimiento del mercado egipcio para desarrollar una infraestructura que busca posicionarse como punto clave tanto para la distribución nacional como para el transbordo internacional de automóviles.
La terminal ocupa una superficie total de 21,2 hectáreas y dispone de un muelle con capacidad para atender de forma simultánea a dos buques tipo car carrier de grandes dimensiones. En esta primera fase, la capacidad de almacenamiento ha sido fijada en 2.550 unidades, aunque ya se han planteado planes de expansión progresiva hasta alcanzar las 10.000 plazas, en función del comportamiento del tráfico y la evolución del mercado.
SCAT ha sido concebida para atender principalmente los flujos de importación de vehículos, pero también está preparada para adaptarse a un posible inicio de operaciones regulares de exportación, en línea con los planes del Gobierno egipcio para atraer inversiones en la industria automotriz y convertir al país en una plataforma de producción y distribución hacia África, Oriente Medio y Europa.




