La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha aprobado la primera ordenanza específica de protección contra incendios y autoprotección en marinas y puertos deportivos situados en el dominio público portuario bajo su gestión. Se trata de una regulación inédita en el conjunto del Estado, que introduce criterios técnicos y operativos orientados a mejorar la prevención y la respuesta ante emergencias en este tipo de instalaciones.
La disposición geométrica de los pantalanes, el acceso limitado para los equipos de emergencia y la escasa detección temprana han dificultado históricamente una respuesta rápida y eficaz ante incendios
La elaboración de la ordenanza ha contado con la colaboración directa de los cuerpos de bomberos de las islas de Mallorca, Menorca, Formentera y de la ciudad de Palma. Las aportaciones de estos servicios, basadas en su experiencia en intervenciones reales en entornos náuticos, han sido clave para definir los procedimientos de actuación y los requisitos de seguridad que incorpora el nuevo texto.
El proceso de redacción se ha llevado a cabo mediante una consulta participativa en la que han intervenido organismos técnicos y representantes del sector náutico. El Colegio de Ingenieros Navales de Baleares ha colaborado durante más de un año en el desarrollo normativo, y las asociaciones ANADE (Asociación de Instalaciones Náutico-Deportivas) y la Asociación de Clubes Náuticos de Baleares han presentado propuestas conjuntas que han sido incorporadas a la versión final del documento.
El análisis previo ha identificado una serie de factores de riesgo específicos que han motivado la elaboración de esta normativa. Entre ellos, el crecimiento de la eslora de las embarcaciones y la incorporación de elementos como cocinas, sistemas de climatización y equipamiento eléctrico han elevado notablemente la probabilidad de incendios a bordo. A ello se suma la conexión eléctrica permanente a los pantalanes y la dificultad de mantenimiento de los equipos en un entorno marino exigente.



