El tramo ferroviario Algeciras-Bobadilla ha sido situado por la Comisión Europea en último lugar de prioridad dentro del Corredor Mediterráneo, incluso por detrás de la conexión Valencia-Almería, según trasladaron responsables técnicos de la Dirección General de Movilidad y Transporte (DG MOVE) a una delegación de la plataforma Andalucía Bay 20.30, que ha mantenido esta semana varias reuniones en Bruselas.
En estos encuentros, celebrados los días 13 y 14 de mayo, los asesores Wojciech Sopinski y Julie Buy, responsables de los corredores Mediterráneo y Atlántico, reconocieron el estancamiento que sufre la conexión Algeciras-Bobadilla y apuntaron que su finalización no se prevé antes de 2030. La delegación campogibraltareña trasladó su sorpresa y malestar por esta posición, pese a que se haya admitido el carácter estratégico del tramo.
En rueda de prensa, los portavoces de Andalucía Bay han denunciado que el proyecto se encuentra condicionado por criterios políticos, poniendo como ejemplo la priorización de tramos ferroviarios en comunidades como Cataluña, Euskadi o Valencia, en detrimento del sur peninsular. La única novedad valorada positivamente por los representantes europeos fue la Declaración de Impacto Ambiental favorable del tramo Ronda-Bobadilla para la línea eléctrica, aunque desde la plataforma se criticó el retraso acumulado por repeticiones innecesarias de trámites ambientales, que han hecho perder más de seis años.
La revisión del Reglamento de los Corredores está prevista para julio de 2026, y en ese contexto, Andalucía Bay propuso avanzar con medidas como la duplicación de vía en el tramo actual y la recuperación del proyecto ferroviario Algeciras-Jerez. También propuso la celebración de unas jornadas monográficas sobre el aislamiento ferroviario del Campo de Gibraltar, con participación de representantes de DG MOVE.



