Una investigación liderada por el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) ha demostrado por primera vez los efectos perjudiciales a largo plazo que tiene una dieta compuesta exclusivamente por la alga invasora rugulopteryx okamurae sobre los erizos de mar de la especie paracentrotus lividus. El estudio, publicado en la revista Marine Pollution Bulletin, ha identificado un aumento en la vulnerabilidad de estos equinodermos en función del tiempo de exposición a la invasión de esta macroalga en sus hábitats.
Durante el experimento, desarrollado durante 24 semanas, se han utilizado erizos de mar procedentes de tres zonas costeras con distintos niveles de exposición a la invasión. Los individuos han sido alimentados con dos tipos de dieta: una estrictamente basada en el alga invasora y otra mixta, compuesta al 50% por esta especie y por lechuga de mar (ulva). Los investigadores han evaluado la respuesta fisiológica de los animales en función de diferentes parámetros, como la tasa de ingestión, el peso relativo, la mortalidad, el índice gonadosomático (GSI) y el índice de electividad de Ivlev.
Los resultados han puesto de manifiesto que los erizos procedentes de zonas con una invasión más prolongada presentan una menor capacidad de adaptación a esta dieta. En estos casos, se ha registrado un consumo reducido de algas, tasas de mortalidad más elevadas, pérdida de peso y una notable disminución en su capacidad reproductiva. Por el contrario, los erizos originarios de áreas con escasa presencia de rugulopteryx okamurae han mostrado una mayor resistencia, manteniendo niveles de ingesta estables y una mortalidad baja incluso tras seis meses de dieta exclusiva con la macroalga invasora.
Sin embargo, el estudio también ha evidenciado que la combinación de esta especie exótica con algas nativas en la dieta mejora notablemente los indicadores fisiológicos. Esta observación sugiere que la diversidad de recursos alimentarios podría desempeñar un papel clave en la mitigación del impacto del alga sobre las especies autóctonas.




